Quiénes somos

Una revista diferente:

Filosofía

Contacto

c/Velázquez 105, 4ª planta
28006 Madrid
Tel.: 911 123 615 - Fax: 902 93 32 41


Discrepar o rebelarse

En su faceta de presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Simón Pedro Barceló reclama cordura frente a la demagogia y las llamadas a la insumisión de algunos políticos.


Share   

Por

“Las empresas y los ciudadanos no tenemos espacio para la rebelión. Debemos opinar y dar alternativas, pero si se adoptan medidas legales, tenemos que cumplirlas”. La frase, pronunciada por Simón Pedro Barceló, copresidente de Barcelo Hotels y presidente de turno del Instituto de Empresa Familiar (IEF), venía a cuento del grito de guerra lanzado por Esperanza Aguirre contra la subida del IVA aprobada por el Gobierno. “No me he manifestado desde mis tiempos de universitario y no voy a salir a la calle ahora por esto”, ha rematado el empresario mallorquín.

Que nadie se lleva a engaño al pensar que la afirmación implica una sumisión intelectual. Barceló, en un encuentro organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie), no ha dudado ni un instante en dejar meridianamente claro su rechazo más absoluto por el daño que esta medida va a suponer a los ya maltrechos márgenes del sector hotelero. “Si obras son amores –ha dicho–, necesitamos medidas del Ejecutivo que confirmen que el sector turístico es de verdad una prioridad nacional”.

Pero el empresario mallorquín hizo un ejercicio de prudencia en estos tiempos de crispación política, donde el todo vale ha incendiado un debate que debería ser más sosegado y racional. Una algarabía orquestada en la que se busca confundir el derecho legítimo a estar en contra de algo –lo que sea– con el llamamiento irresponsable a la insumisión permanente en el que se han instalados algunos políticos. No nos olvidemos de la famosa objeción de conciencia a la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos a la que invocaron algunos populares. Dudo, sin embargo, que le gustase a la presidenta Aguirre ver a la oposición en la Asamblea llamando a la desobediencia civil de los madrileños por la exorbitada subida de, por ejemplo, el metrobús.

En pleno debate sobre recetas y reformas económicas, Barceló ha reconocido no tener una varita mágica que todo lo solucione, pero tampoco ha perdido la oportunidad para dar un (merecido) tirón de orejas a la clase política en general, reclamando el consenso como un ejercicio de responsabilidad. Que cunda el ejemplo, ¡por favor!



ÍNDICE




El medio de la generación multimedia




Siguenos también en: · Facebook · Twitter

how to identify rolex watch fake imitation rolex breitling bentley flying b replica watch Replica Rolex cartier santos 100 xl replica uk


Copyright © capital.es. Todos los derechos reservados | Política de privacidad y protección de datos | Aviso legal