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Galán y Florentino, enemigos hasta en renovables

Cuando dos personas no quieren entenderse no hay manera hacerles entrar en razón. Eso es lo que ocurre con Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, y con Florentino Pérez, presidente de ACS, y máximo accionista de la eléctrica vasca con un 12% de participación, entre acciones y derivados. La guerra está declarada a todos los niveles. Florentino quiere hacer valer su participación para tener un asiento en el consejo de Iberdrola, pero Galán se lo niega recordando los famosos blindajes y, también, su actitud como competidor directo en energía.

En la rueda de prensa previa a la Junta de Accionistas de Iberdrola no ha habido nada reseñable en cuanto a esta pugna que tardará años en resolverse, lo que realmente ha llamado la atención es que ambos contendientes llevan sus diferencias hasta en los negocios y estrategias donde se supone que deberían coincidir: las energías renovables. Veámoslo.
ACS dejó de ser una constructora hace unos cuantos años para irse convirtiendo en un gran grupo industrial y de servicios. Una de las patas del negocio es precisamente la energía. Además de sus participaciones en eléctricas como Iberdrola, la empresa presidida por Florentino Pérez construye centrales de energía eólica y de energía solar termoeléctrica y fotovoltaica. Y es aquí donde choca (de nuevo) frontalmente con la estrategia de la eléctrica vasca. Y es que Ignacio Galán es un firme enemigo de las energías que vienen del sol, especialmente de la fotovoltaica. “La energía solar es 5 o 6 veces más cara que la convencional. Aunque representa sólo el 4% de la potencia instalada, su coste es el 25% del total del sector”, argumentó el salmantino en la rueda de prensa.

Al presidente de Iberdrola no le basta con poner todos los obstáculos posibles a la entrada de Florentino en el consejo de ACS, sino que también ataca a su gran enemigo hasta en la estrategia de su negocio. “La solar fotovoltaica nos ha metido en este lío con la tarifa, y todo para fomentar la industria china, que es la que nos vende los paneles solares. Ha sido un completo error”, añadió un Galán que para el futuro pretende llevarse sus molinillos eólicos al mar y apostar por la energía nuclear y el secuestro de CO2. En definitiva, la antítesis de su contrincante.