/La mayor crisis bursátil de la historia al detalle

La mayor crisis bursátil de la historia al detalle

El 24 de octubre de 1929 comenzó para miles de norteamericanos el fin de las ilusiones y esperanzas de toda una década. En solo 24 horas, miles de inversores se convirtieron en pobres tras vivir la peor pesadilla de sus vidas. He aquí una amplia radiografía de lo que sucedió y las consecuencias que acarreó.

[nextpage]

nofiable

MERCADO NO FIABLE

Una fría mañana de principios de 1929, Joe Kennedy, padre del ex presidente John Fitzgeral Kennedy, charlaba de forma amigable con Pat, un humilde limpiabotas de Wall Street. Mientras éste sacaba brillo a sus zapatos, se permitió el lujo de darle el siguiente consejo al magnate: “Compre petróleo y ferrocarriles, sus acciones se van a poner por las nubes. Lo sé de buena tinta”. Tan turbado quedó el patriarca del clan Kennedy que le confesó lo siguiente a su mujer nada más llegar a su casa: “Tenemos que desprendernos de inmediato de todas nuestras acciones”. Su mujer, Rose, sorprendida, le preguntó que por qué. Y este le respondió: “Una Bolsa en la que un limpiabotas puede invertir y predecir no es un mercado fiable”. Su corazonada salvó su fortuna.

[/nextpage]

[nextpage]

primeraviso

PRIMER AVISO

El primer aviso llegó el jueves 24 de octubre de 1929 (más conocido como ‘black Thursday’). De repente, miles de inversores trataron de vender sus acciones. Fue el primer acto de lo que sucedería el 29 de octubre, cuando más de 16 millones de títulos salieron al parqué. Ese día, General Electric perdió 47 puntos; Western Union, 39 puntos; Westinghouse, 34 puntos… Por eso, al día siguiente, se podía leer en el New York Times: “Pérdidas gigantescas en el día más desastroso de la historia de la Bolsa”. ¿Consecuencia? En 24 horas, más de 300.000 personas de clase media y alta se convirtieron en pobres, y once conocidos ‘brokers’ se suicidaron, algunos lanzándose al vacío desde las azoteas. Quince días después, más de 30.000 millones de dólares se habían esfumado de la economía norteamericana. La misma cantidad que EEUU se había gastado en la I Guerra Mundial.

[/nextpage]

[nextpage]

antecedentes

ANTECEDENTES

Durante los felices años 20, la economía de EEUU creció a ritmos frenéticos. Su PIB pasó de 7.430 millones de dólares en 1925 a 8.300 millones en 1929. Pero las diferencias entre clases eran abismales. Mientras Henry Ford ganaba 14 millones de dólares al año, el salario medio de un trabajador se situaba en 750 dólares anuales. Además, gracias a las máquinas y a la producción en serie, la productividad aumentaba a ritmos del 23%, pero los salarios de los obreros industriales lo hacían sólo un 8%. Por tanto, había más productos en las tiendas que dinero en el bolsillo para adquirirlos. Por eso se recurrió al crédito. Gracias al “compre hoy y pague mañana”, más de 21 millones de automóviles (el 60% comprado a plazos) circulaban por las carreteras en 1928. Los créditos al consumo pasaron de 1.380 millones en 1925 a 3.000 millones de dólares en 1929. Pan para hoy y hambre para mañana.

[/nextpage]

[nextpage]

despidos

DESPIDOS

Al haber menos demanda, sobre todo a partir de 1929, las empresas bajaron la producción y comenzaron a despedir. Del pleno empleo de 1926, se pasó tres años después a una tasa de paro del 3,1%. Y los ciudadanos ricos, descontentos con la marcha de sus empresas, también frenaron sus gastos y sus inversiones. Por tanto, el único sitio para conseguir dinero fácil era la Bolsa. Un ejemplo: RCA, que en 1928 no repartió dividendos, vio cómo su cotización pasó de 85 a 420 dólares. El pequeño inversor que compró a 85 y vendió a 420, había obtenido en solo un año una ganancia ¡del 3.400%!

[/nextpage]

[nextpage]

bancos

BANCOS

¿Qué hizo la gente para convertirse en accionista? Recurrió a los bancos. En octubre de 1929 habían prestado ¡8.500 millones de dólares! Para que oficinistas, jubilados o amas de casa empujasen la Bolsa hacia arriba. “Ignoraba que ganar dinero fuera tan divertido”, confesaba entonces una sencilla mujer al popular periodista Edwin Lefèvre. Lo que ella ignoraba era que si los precios de las acciones se desplomaban, se vería obligada a venderlas para devolver el dinero al banco. Eso mismo sucedió el 24 de octubre, cuando las órdenes de venta inundaron el parqué. La pobre señora perdió ese día ¡un millón de dólares!

[/nextpage]

[nextpage]

produccionindustrial

PRODUCCIÓN INDUSTRIAL

Al día siguiente, el presidente Herbert Hoover se dirigió a la nación diciendo que la producción y la distribución de materias primas tenían una base sana y próspera. Todo un brindis al sol. Porque los mercados no se calmaron. Tras la caída de la Bolsa, la clase media y baja dejó de comprar a crédito, dado que temía perder su trabajo y no poder pagar los intereses. La producción industrial cayó un 9% en solo dos meses. Se produjeron más despidos, se dejaron de pagar los créditos, y los clientes empezaron a devolver los bienes adquiridos a plazos. La industria parecía el Titanic. Y la agricultura ya llevaba tiempo sumergida en las profundidades. Un dato: el sueldo medio anual en el campo era de 273 dólares, frente a los 750 dólares del sector industrial.

[/nextpage]

[nextpage]

subsidios

SUBSIDIOS

La razón de esta diferencia de sueldos radicaba en que, durante la I Guerra Mundial, el Gobierno subsidió el trigo y otros productos alentando a los agricultores a comprar más tierras y producción más alimentos. EEUU se convirtió, de esta manera, en la despensa de Europa. Pero, concluido el conflicto, el Gobierno retiró las ayudas. Un ejemplo: en 1925, por una fanega de trigo se pagaban 1,07 dólares. En 1932, ¡solo 13 centavos! Por eso, un agricultor de Nebraska, llamado Walter Schmitt, dijo que como el grano era más barato que el carbón, se utilizaba para calentar la casa.

[/nextpage]

[nextpage]

demalenpeor

DE MAL EN PEOR

Entre 1929 y 1933, el PIB cayó un 30%; la inversión privada, un 90%; los precios agrarios, un 60%; la producción industrial, un 50%; la renta media, un 36%… Pero es que el gasto medio mensual por persona, en dólares, en alimentos pasó de 19,5 a 11,5; en alojamiento, de 11,5 a 7,5; en ropa, de 11,2 a 5,4; en asistencia médica, de 2,9 a 1,9… Había más de 13 millones de personas en paro y una tasa de desempleo del 27%. Más de 5.000 bancos cerraron para siempre sus ventanillas y todos sus ahorros (140.000 millones de dólares) se esfumaron.

[/nextpage]

[nextpage]

dolaraldia

UN DÓLAR AL DÍA

En las ciudades, pintores, cocineros o bomberos se ofrecían como trabadores a cambio de un miserable dólar al día. Inversores arruinados formaron largas colas ante las instituciones de caridad. En el campo, miles de agricultores que perdieron sus tierras emigraron a California en busca de El Dorado (así lo reflejó John Steinbeck en ‘Las uvas de la ira’). Un desastre total que el presidente Hoover agravó con su caótica política económica: redujo las importaciones de productos agrarios, recuperó los préstamos de capital a corto plazo a los países europeos (sobre todo a Alemania), y recortó el nivel de nuevas inversiones y créditos.

[/nextpage]

[nextpage]

salvarlepais

SALVAR EL PAÍS

Hambrientos y sin trabajo, los estadounidenses castigaron a Hoover en las urnas en 1932. El demócrata Franklin D. Roosevelt, con 23 millones de votos le barrió en las urnas (Hoover consiguió siete millones menos). Y todo gracias a su promesa de crear un New Deal para salvar al país. Para ello recurrió a políticas keynesianas de estímulo público de la demanda y el empleo. En 100 días, promulgó una serie de leyes que sanearon la agricultura, redujeron el paro, relanzaron la producción industrial… Luego desarrollo la Seguridad Social, abandonó el patrón oro, y creó normas para impedir la especulación y el fraude bursátiles. Así concluyó el crack del 29.

[/nextpage]