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Consejos para una mudanza de oficina perfecta

Cuando nos planteamos la forma de organizar una mudanza de una oficina a otra nueva, suele ser un instante de bastante estrés en nuestras vidas. Todos esos inconvenientes se pueden paliar confiando en profesionales expertos en mudanzas, que guían el proceso y asesoran al demandante como es el caso de las empresas especializadas en mudanzas de oficinas en Madrid.

Con un cambio de este tipo, comenzamos una etapa nueva y deberíamos tratar de concentrarnos exclusivamente en eso, aparcando miedos e inseguridades que nos impidan avanzar.

Mentiríamos al decir que la mudanza de oficina no tiende a causar excesivos problemas en el momento de efectuarse, ya sea por el transporte de muebles, materiales, aparatos de carácter electrónico, o esa interminable lista de documentos de papel a la que hemos de buscar nuevo “hábitat”.

Realizar un traslado de este tipo sin una previa organización, probablemente resulte conflictivo, además de ser germen de más que posibles imprevistos a posteriori. Por ello, es importante establecer una adecuada planificación de antemano, que nos ayude a coordinar el proceso de forma íntegra, y sin perder vida en ello, si nos permiten el chascarrillo.

Estas organizaciones que planifican mudanzas están presentes en todo el territorio español, no exclusivamente en la capital, como citamos en el anterior ejemplo de mudanzas de oficinas en Madrid.

Sin embargo, le corresponderá al interesado decidir si se decanta por una empresa de este tipo, que le haga su mudanza de forma efectiva, o por una segunda opción, llevarla a cabo él mismo con sus medios. En caso de que elija ejecutar la mudanza por sí mismo, le aconsejamos que tome especial nota sobre las recomendaciones que se exponen a continuación:

– Planificar la mudanza: debemos establecer un plan o un conjunto de ideas donde se recojan todas y cada una de las tareas, así como los responsables de su ejecución, el tiempo que debe invertirse aproximadamente, o el coste total al que debe ascender la misma. Ni que decir tiene que si tomamos la decisión de contratar a una compañía especializada en transportes, éste se desarrollará sin imprevistos indeseables, ganando en seguridad el proceso.

– Características del nuevo local: conocer a rajatabla la totalidad de habilitaciones y servicios básicos de nuestro futuro emplazamiento laboral, ya que en la gran parte de supuestos suelen figurar todavía los nombres de los anteriores dueños. Así, se logrará proceder legalmente con mayor rapidez en el traslado.

– Desprendernos del material pesado prescindible: es probable que, con el paso del tiempo, se haya ido acumulando material de este tipo en la oficina. Muchas empresas son reacias a eliminar esta clase de material (recibos, presupuestos, stock almacenado, historiales de venta). Una mudanza oficina puede ser la oportunidad perfecta para librarnos de estos materiales, o de utilizarlos para nuevos fines.

– Embalar el material y rotular las cajas: paso que nos facilita el trabajo de los días iniciales, una vez lleguemos definitivamente, y para quedarnos a la nueva sede. Si tenemos que mover material muy pesado o de gran tamaño, es recomendable especificarlo convenientemente en la planificación. Especial atención también para el cableado de nuestros aparatos electrónicos. A menudo, se comete el error de mezclarlos.

– Contactar con la clientela: nuestros clientes y proveedores deben conocer pronto que nos trasladamos. Además, haríamos bien en actualizar la correspondencia para la dirección nueva en que se ubicará nuestra oficina.

¡Mucha suerte con tu mudanza!

Fuente de la imagen: pixabay.com/es/