La dictadura de la triple A

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[/caption] Las críticas a su gestión –no supieron anticipar la crisis de las subprime como tampoco las vieron venir con la quiebra de Enron o de Lehman Brothers–, las sospechosas relaciones de interés o el oscurantismo que las rodea puede que las haya demonizado ante la opinión pública. Pero poco más. Los intentos políticos por ponerles coto no están dando muchos frutos. Tal sigue siendo su poder, que algunos las han rebautizado como el pulgar de Dios: hacia arriba nos perdona la vida, hacia abajo nos lleva a los infiernos. Es la dictadura de la triple A. Y si no, miren el revuelo que se acaba de producir en Francia. La conmoción en el país vecino ha sido de tal calibre que el filósofo francés Bernard-Henri Lévy habla de “la manía de la calificación” como fenómenos sociológico. Una obsesión evaluadora que conlleva, dice, “a la infantilización de las mentes”. Él y otro colega, el psicoanalista Jacques-Alain Millar, decidieron hace unos años emprender una guerra contra esta patología. Cabe entonces preguntarse si como sociedad hemos claudicado. Si no hay marcha atrás. Para ver el grado de psicosis colectiva, no está de más leer el artículo Los pueriles creyentes de la triple A. Y entonces tal vez se pregunte por qué estamos perdiendo la cabeza.]]>

2 COMENTARIOS

  1. Creo que las agencias de rating hacen falta pero no de la forma que existen ahora. Hace falta un cambio y sobre todo más transparencia y más competencia. Las agencias estadounidenses tienen algunos de sus accionistas en común, por tanto es difícil que sean independientes… Espero que pronto se forme la agencia de rating europea, de la que se ha hablado pero ya no hay ningunas noticias que hablen de ello..

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