En la cuna de Huawei

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Redacción

La compañía china Huawei ha saltado a la palestra por sus excelentes resultados y por un crecimiento sorprendentemente rápido. Fundada en 1987 en Shenzhen, una población de 10,3 millones de habitantes situada a hora y media de Hong Kong, la firma ha ido creciendo hasta situarse en una facturación de 35.400 millones de dólares el año pasado.

La clave para este ascenso ha estado en su apuesta por la I+D y su protagonismo en el mercado de infraestructuras de telecomunicaciones. La firma ha conseguido situarse la segunda en este segmento, por detrás de Ericsson, y este hecho ha repercutido en que sea muy conocida entre las operadoras. Algo diferente le ha pasado con el gran público, que en buena medida ignora su existencia, a pesar de haberse situado como la tercera marca más vendida entre los smartphones Android.
La compañía sabe que tiene esta asignatura pendiente, y trabaja para darle la vuelta a la tortilla. También aspira a consolidar su fortaleza en el equipamiento para las operadoras de telecomunicaciones y a que crezca su presencia entre las empresas. Esta área es prioritaria para Huawei, como lo es Europa si miramos a las regiones donde tiene negocio. La firma ha crecido nada menos que un 26% en el último año en el Viejo Continente, y piensa que hay recorrido para seguir haciéndolo.
En los próximos cinco años, Huawei aspira a crecer un 10% anual. Y también a repartir más los ingresos de sus áreas de negocio. En la actualidad, el 73% proviene del negocio relacionado con las operadoras; el 22%, del área de consumo, y el 5%, del  de empresas. Para 2017 esperan que las operadoras representen el 60%; consumo, el 25%; y empresas el 15%. En unos años veremos si lo consiguen.
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1 COMENTARIO

  1. Desde que forma parte del Ejecutivo europeo Reding se ha enfrentado a las empresas de telecomunicaciones por los precios de las llamadas, mensajes y acceso a internet en itinerancia. Esto es, el precio que pagan los clientes de las operadoras por utilizar su móvil en el extranjero. El del cobro por recibir llamadas sería un nuevo frente de batalla.Pero según la publicación económica, las rebajas forzadas por los reguladores europeos podrían forzar a las operadoras a crear nuevos cargos para sus clientes. Uno de ellos sería el cobro por recibir llamadas.Preguntada por el Financial Times sobre si el Ejecutivo europeo permitiría que eso sucediera, Reding responde “¿Por qué no?”. Y explica que el mercado sigue evolucionando y que no existen motivos para quedarse atascados con los sistema de cobro actuales. “No creo que los modelos de negocio sean algo que tengan que decidir los comisarios europeos, es algo de los operadores”, afirma.

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