Buscando intraemprendedores

buscaba un emprendedor para poner en marcha un proyecto, explicaba que no buscaba un empleado, sino algo más que eso: alguien que pudiera llevar el día a día de una nueva empresa aportando su trabajo a cambio de un sueldo y un paquete accionarial del proyecto. En aquel momento recibí muchos comentarios según los cuales lo que buscaba no era un emprendedor, sino simplemente un empleado al que pagar en parte con acciones. Lo discutí hasta la extenuación, y sigo pensando que mi demanda era lógica. En mi opinión, en algunas empresas se requiere algo así como un ‘directivo +’, alguien que no se limite a realizar su función, sino que sea partícipe de la compañía y que pueda tomar parte en ella sintiéndola suya y teniendo interés en desarrollarla al máximo. Para mí alguno de esos perfiles deben tener un incentivo más allá del económico. Tienen que ser ‘dueños’ de la empresa y vivirla cada día como suya. En muchos de esos casos hablamos de personas que quizá querían montar su propia empresa sin tener medios para ello, que pueden vivir así esa experiencia y hacerlo respaldados financieramente de una manera creativa. Siempre ha sido extraordinariamente difícil, incluso ahora que hay una alta tasa de desempleo, encontrar estos perfiles. En primer lugar, porque las personas aptas, generalmente más temprano que tarde, quieren montar su propio proyecto, y eso hace que haya pocos en el mercado. En segundo lugar, porque los perfiles directivos tradicionales pretenden mantener un sueldo fijo elevado, y ése no es el concepto de estos puestos de trabajo, que están pensados para regalar, sin necesidad de inversión por parte del emprendedor, un importante porcentaje de la empresa, manteniendo un salario menos competitivo que si no fuera así. Generalmente, en muchas de las reuniones de personal la postura más habitual era que preferían menos acciones -de hecho, no les importaba que fueran casi testimoniales- pero un mayor salario fijo. Eso los incapacitaba para este tipo de puesto. En los últimos años el concepto intraemprendedor se está instalando en las grandes firmas. Es imprescindible tener un elevado porcentaje de personas innovadoras, creativas y con ganas de hacer cosas incluso dentro de estructuras burocráticas de miles de empleados. Generalmente son estas personas las que revolucionan y las que lanzan los proyectos más innovadores. Es su inquietud la que hace mover estructuras lentas y, en ocasiones, complejas. Muchas veces es un trabajo ingrato, incómodo y, a menudo, incomprendido por parte de los compañeros, que lo consideran una amenaza, un transgresor. La dirección de estas compañías tiene tres grandes retos para fomentar estas figuras de ‘intraemprendedores’ que les aportan tanto valor. El primero es detectarlos, ya que en muchas ocasiones acaban frustrados por la mediocridad de sus mandos superiores, temerosos de que el subordinado que destaca les pueda quitar el puesto. El segundo es darles las herramientas y medios suficientes para poder llevar a cabo su proyecto, sin enterrarles literalmente en un desesperante papeleo que les hará desistir de sus ideas. Finalmente, tener un sistema de remuneración y premios que, por sí mismo, genere más vocaciones y lance el siguiente mensaje a toda la plantilla: emprender, crecer en tu trabajo e innovar por cuenta ajena también puede tener su recompensa. Si esto no sucede, el intraemprendedor tiene fecha de caducidad y, frustrado, se lanzará con menos medios a intentarlo por su cuenta.]]>

2 COMENTARIOS

  1. Buena reflexión.
    Tras haber sufrido el intraemprendimiento en un gran grupo como Prisa, es importante indicar que, además de luchar contra las lógicas dificultades de un emprendimiento, cuando es de manera interna, además se debe luchar contra el status quo que existe en las grandes corporaciones donde parece que cualquiera, ajeno al proyecto, puede tomar deciciones en los despachos que se deben tomar en las trincheras del proyecto por el intraemprendedor, lo que le añade, si cabe, más dificultad.
    Por otro lado, como bien has indicado, muchas veces el intraemprendedor es un emprendedor sin recursos para montar su propio negocio. Por eso es complicado que pueda rebajarse sensiblemente su sueldo a cambio de un buen paquete de particpaciones.
    En cualquier caso, son un gran motor de la innovación dentro de una gran empresa.
    Un saludo

  2. Es cierto que muchas empresas no tienen mentalidad abierta o futurista, sobre todo las familiares.
    Parece ser que no entienden las tendencias o las cosas nueva que van sucediendo en el entorno global, contratan al mejor como director de I+D+I pero luego no le dejan trabajar, por la burocracia existente dentro de la organizacion.
    Hacen campañas de marketing y no analizan los resultados; el emprendedor tiene que tener participación y respaldo de la directiva para poder llegar a buen fin. Algunas empresas en Latinoamerica tienen propuestas como el mejor departamento de mes, es decir, se evaluan cosas como por ejemplo el horario, llegar tempraro y salir a la hora correcta, donde compiten entre si los departamentos y ganan premios, todo el mundo participa, la gente se involucra con la empresa y ofrecen ese puntito mas de calidad o compromiso ante la institucion, otras ni se lo piensan porque creen que todo es un gasto.
    Cuando todos los estudios indican que el recurso humano o capital humano es la herramienta que debe tener mas valor en la empresas. Saludos…

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