Cuáles son los beneficios económicos de comprar maquinaria industrial de segunda mano

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A la hora de completar la instalaciones, muchos negocios se plantean la idea de comprar maquinaria industrial de segunda mano. En lugar de recurrir a los puntos de venta habituales, buscan a otras compañías que tengan máquinas que no quieran usar ya y se animen a venderlas para usarlas con el mismo fin. Es un planteamiento que ha existido siempre en numerosos sectores, sobre todo el particular, y al que muchos han mostrado cierta reticencia. Lo cierto es que, aunque hacerse con este tipo de productos implique que hay un uso tras ellos y cierto “castigo” que pueda influir en su rendimiento, también implican ciertas ventajas que llaman poderosamente la atención de cualquiera. Comprar, por ejemplo, varios ejemplares de estufas industriales no es lo mismo si son nuevas o utilizadas; pero sobre todo no lo es por los beneficios que puede aportar hacer un movimiento de este tipo.   ¿Y cuáles son? A continuación vamos a repasar las principales ventajas económicas de comprar maquinaria industrial usada.

Las ventajas de la segunda mano industrial

Ahorro

El primer y más claro punto de todo es que se consigue un importante ahorro a todos los niveles posibles. Dado que no se trata de un aparato completamente nuevo y con cierto uso tras él, su ciclo de vida se ve ligeramente (o considerablemente) reducido, algo que afecta de forma importante al precio de venta. Esta ventaja es muy importante, ya que implica realizar un gasto infinitamente menor al de hacerse con maquinaria totalmente nueva; pero también trae consigo otras consecuencias importantes e interesantes. Ahorras un dinero que puedes invertir en otra serie de aspectos de interés y, además, tienes la garantía de que lo que compras funciona, ya que es un requisito indispensable a la hora de realizar la operación de compra-venta.

Equipamiento y accesorios incluidos

Esta es otra de las posibilidades que no suelen darse cuando se compra maquinaria industrial nueva. A la hora de negociar con el vendedor, el comprador puede conseguir que, además de la máquina en sí, también se acompañe con una serie de accesorios o incluso equipamiento adicional que pueda ser necesario para su manipulación o un mejor desempeño. Es habitual, por ejemplo, que a la hora de hacerse con un aparato usado, se reciban también las herramientas para poder repararlo. Equipamiento exclusivo y pensado para tratar con este aparato que, de otra manera, se tendría que buscar por separado. Aquí lo tienes directamente, sin necesidad de mirar en otro lugar y con la total certeza de que va a funcionar y desarrollar correctamente su función.

Devaluación menor

Cuando se compra maquinaria totalmente nueva y pasa a venderse como producto de segunda mano, la caída de precio es bastante importante. Al no proceder directamente de un punto de venta al que ha llegado tras su fabricación, y contar además con un importante descenso de calidad y rendimiento por su utilización, su devaluación es un factor bastante a tener en cuenta. No obstante, cuando se trata de un producto de segunda mano, al venderse como algo de tercera mano, el descenso de precio es inferior. Ya ha sido utilizado y sigue funcionando, pero su devaluación es mucho menor que de la primera a la segunda mano. De hecho, una buena forma de reducir gastos es vender maquinaria industrial de segunda mano tras haberla utilizado y cumplir su función. Se le gana una cantidad de dinero que puede reducir el coste de la adquisición de otra.

Tiempo de entrega reducido

Uno de los peores aspectos de la compra de primera mano a la hora de hacerse con maquinaria industrial es la necesidad de esperar una cantidad de tiempo bastante dilatada. Los distribuidores y vendedores en este terreno necesitan un plazo de tiempo que elimina por completo la idea de tener determinada maquinaria en unos días. Afortunadamente, en la segunda mano esto no sucede. De hecho, la llegada del producto comprado puede efectuarse en el mismo día si así se desea. Una vez de ha tramitado la venta, el comprador puede retirar la máquina para llevársela a donde lo desee, o incluso el vendedor comprometerse a hacer el porte correspondiente. Y estos son solo los beneficios que se pueden encontrar si nos centramos en el ámbito económico y sus consecuencias. Hay muchos más aspectos de interés que incentivan aún más la idea de comprar máquinas industriales de segunda mano; aunque también hay que tener en cuenta que no todo son bondades. Es muy importante acordar cierta garantía y conocer el funcionamiento de antemano para no llevarse desagradables sorpresas después. Existen vendedores que tratan de hacer negocio aprovechándose de los menos atentos, de ahí que siempre haya que observarlo todo.]]>

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