La utilidad de las academias especializadas en una disciplina concreta

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Redacción

Las academias profesionales de diferentes ámbitos como los idiomas, la informática, las matemáticas, etc., es una alternativa que surge de un sistema educativo que necesita especialización, pero que quiere formar personas que destaquen en todas las disciplinas que han sido creadas en el mundo. Una contradicción que las academias intentan lidiar para que los jóvenes dediquen su tiempo libre a lo que realmente les interesa o lo que quieren aprender para su futuro profesional. Las academias profesionales son servicios relativamente recientes que nacen como alternativa complementaria al sistema educativo formal. Es una forma de especializarse en una materia concreta. Muchos alumnos utilizan estos servicios para mejorar sus habilidades y poder así trasladarlo a la escuela para pasar los exámenes. Otros estudiantes optan por formarse en estas academias para especializarse, avanzar, aprender más y orientarse profesionalmente hacia el camino que más atractivo les parezca. Veamos un ejemplo, un estudiante que está muy avanzado en informática pero que siente que no está sacando todo el partido a sus habilidades en el Instituto, es recomendable que aprenda en otro sitio lo que difícilmente conseguirá en el sistema educativo formal. En este caso una academia de informática en Madrid como esta sería ideal para mejorar su formación y que no se quede estancado. Otro ejemplo podría ser una persona que tiene pensado trabajar en el extranjero una vez termine sus estudios obligatorios, o que tenga ya la decisión clara de estudiar idiomas en la Universidad. En este caso una academia de inglés es el mejor recurso para que la persona esté más que preparada en el futuro.

Carencias del sistema educativo; creación de las academias

Conocemos hoy en día las carencias del sistema educativo vigente. La educación es un servicio obligatorio que el Estado debe de ofrecer a sus ciudadanos. Partiendo de esta premisa, ya el hecho de que esto no sea así totalmente dice muchas cosas de cómo funciona nuestro sistema educativo. Pero independientemente del grado de justicia e igualdad que podemos encontrar, hay otra problemática más que evidente: la organización del currículum parece que se derrumba. El currículum que hay en las escuelas se ha quedado obsoleto. Hay muchos argumentos que apoyan esta premisa, pues la organización de las materias no ha cambiado prácticamente desde el inicio de la creación del sistema educativo formal. La estructura de las aulas tampoco ha cambiado, ni tampoco los métodos de enseñanza. Algunas instituciones han decidido optar por un sistema alternativo en el que se imparten las disciplinas de otra manera, con el fin de que el niño o la niña se interesen por la materia y puedan ver un futuro profesional en sus vidas realizando una actividad que les motive. Un estudiante que está estudiando en una academia de informática en Madrid para desarrollar al máximo sus habilidades en el campo, tendrá más probabilidades de construir un futuro con un trabajo profesional que se adecue a sus preferencias, habilidades personales y competencias profesionales. El problema de la cantidad de información, datos, tareas, exámenes, etc., a las que el niño y la niña están sometidos los lleva a un colapso que no les deja involucrarse en nada. Hoy en día hay que ser bueno en todo, porque de lo contrario es difícil destacar entre el alumnado. Parece que en estos tiempos la opinión de los mismos alumnos no es importante. Lo cierto es que cada vez más niños y niñas piden especializarse en una disciplina concreta como música, matemáticas, informática, inglés, etc. Independientemente de que el sistema formal no les haya motivado a interesarse por algo, esto muestra que los niños tienen un deseo interno de expresar su creatividad, su potencial, sus habilidades y sus pasiones. Si bien cabe mencionar que las academias cubren otra necesidad real que forma parte del sistema educativo formal. La presión que se ejerce en el aula lleva a que las familias busquen ayuda externa para que los menores se formen complementariamente en las materias que no les acaban de motivar o las que les resultan más difíciles. No hay que olvidar que vivimos en un sistema reglado el cual requiere adaptación por parte de la sociedad, y la realidad es que los alumnos tienen que aprobar todas las materias para obtener el título que acredite su paso al siguiente nivel. De modo que las academias cumplen una doble función. La primera es ayudar a los alumnos que destacan en tal disciplina brillen tal y como se merecen con el fin de que encuentren su camino profesional. La segunda función es de la compensar a los alumnos que tienen ciertas dificultades para pasar una o varias materias del currículum[vp1]  escolar con el fin de que pasen con éxito los exámenes formales en la escuela. Independientemente de su uso, las academias son un recurso fundamentan en la época en la que vivimos.]]>

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