Bombas de recirculación para tu calefacción: calor en movimiento

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Redacción

Ahora que ya va acabando el verano, y con él el buen tiempo, hemos de prepararnos para esos madrugones fríos y con poca luz. Si hasta ahora, ducharnos con agua fría era refrescante y una buena forma de empezar el día, ahora lo que queremos es una buena ducha de agua calentita. Pero no todas las instalaciones son iguales, a veces, tenemos que esperar un buen rato en la ducha fría hasta que el agua caliente salga. Esto no te pasará si tienes una bomba de recirculación de calefacción, pues tendrás la temperatura adecuada de forma continuada. No hay nada como despertarte por la mañana en pleno invierno, y poder ir a la ducha con toda comodidad, sin congelarte por el camino, y sin tener que abrir el grifo un rato hasta que salga el agua caliente. Con una bomba de recirculación de calefacción no sólo evitarás todas estas incomodidades, sino que además ahorrarás energía y dinero.

¿Qué es una bomba de recirculación de calefacción?

Este tipo de bombas de calefacción son las encargadas de mover el agua caliente de la instalación de calefacción. Su cometido es repartir de manera uniforme y de forma continuada la aportación de calor necesario a los radiadores. Para ello, debe estar conectada a la red, además sirve de apoyo a la bomba que ya tiene la caldera, puesto que ésta suele ser insuficiente para toda la instalación. Al ser un circuito cerrado no recibe energía externa y solo con la inercia del calor del agua sería muy lento e ineficaz. Todas las calderas, como comentábamos, llevan instalada una bomba en su interior, pero la mayoría de las veces, debido a la altura, las dimensiones de la instalación, o el seccionamiento de la misma, es necesaria otra bomba de apoyo. Aquí es donde entra en juego la bomba de recirculación de calefacción para mejorar el circuito.

Ventajas y beneficios de las bombas de recirculación

Independientemente de las opciones o controles, estos sistemas ahorran agua. La cantidad que ahorran es difícil de determinar y varía con cada hogar. Podrías tener una idea de cuánta agua se desperdicia si te tomas un día para rastrearla. En lugar de dejar que el agua fría se vaya por el desagüe, pon las llaves en un balde y usa el agua para las mascotas, las plantas, la descarga del inodoro, etc. De esta forma tendrás una idea del desperdicio habitual de agua. Por otro lado, el uso de energía de las modernas bombas de recirculación es mínimo, y algunas utilizan tan sólo 65 vatios. Sin embargo, considera también que el principal punto de preocupación con respecto al uso de energía en cualquier sistema de calefacción de agua caliente es la pérdida de calor de las tuberías de agua caliente y el subsiguiente recalentamiento de dicha agua. El aislamiento de las líneas de agua caliente es crucial para evitar la mayor pérdida de calor posible. Todos sabemos que se desperdicia mucha agua todos los días esperando a que se caliente. Los sistemas de recirculación ahorran esa agua y proporcionan la ventaja adicional de entregar agua caliente casi instantánea a todos los aparatos de la casa.

Efectos secundarios de la bomba circuladora

Es importante tener en cuenta el aumento de calor en el sistema de tuberías, que a su vez aumenta la presión del sistema. En este sentido, las tuberías que son sensibles a la condición del agua (es decir, el cobre y el agua blanda) se verán afectadas negativamente por el flujo continuo. Aunque se conserva el agua, la pérdida de calor parasitaria a través de las tuberías será mayor como resultado del aumento del calor que pasa a través de ellas. Esto sería lo único a tener en cuenta a la hora de instalar una bomba circuladora.

Redimensionamiento de las bombas de calefacción

Los radiadores permiten utilizar tecnologías como calderas de condensación o bombas de calor que redimensionadas para trabajar a baja temperatura son más eficientes. Esto es así porque al trabajar a menos temperatura, ahorran combustible, por tanto, ahorran energía. Si tenemos un radiador a alta temperatura (unos 70º) y ahora renovamos la caldera o incluimos una bomba de calefacción que aportan gran eficiencia trabajando a baja temperatura, es posible que tengamos que aumentar el número de elementos del radiador, puesto que al trabajar a baja temperatura necesita más superficie para calentar con la misma eficacia que antes. Para saber si debemos de cambiar los radiadores por otros de mayor superficie, habrá que conocer las necesidades caloríficas (¿Cuántas kilocalorías/horas necesito para calentar una estancia de 10m2?).  En este caso, influye mucho el aislamiento. En un radiador convencional con agua a 70ºC, aproximadamente el 80% de la transmisión de calor es por convección y el 20% por radiación, en el caso de los radiadores de baja temperatura podríamos decir que la emisión de calor se produce por convección. De esta forma aumenta la sensación de confort y la emisión se produce de forma mucho más eficiente.]]>

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