Las nuevas formas de conseguir financiación

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Redacción

Hace tiempo que ir al banco ha dejado de ser exclusivamente patrimonio de aquellos que se sientan en un despacho de persianas venecianas ante un señor de camisa y corbata. Y es que, aunque los clásicos no mueren, a su lado han surgido en los últimos años otros entes e instrumentos de financiación que ganan adeptos en un contexto en el que la banca tradicional se mantiene reacia a conceder financiación a aquellos que no cumplan con estrictas condiciones de solvencia y garantías. Frente a ellas, la creciente oferta de empresas financieras online ha dado la vuelta al sector con propuestas que se basan precisamente en flanquear las barreras a la financiación de la banca tradicional. En general, estas nuevas entidades de financiación se dirigen sobre todo a clientes que prefieren procesos más cómodos y rápidos a la hora de solicitar una cantidad pequeña de dinero. También son un recurso habitual para personas que, por diferentes razones, han terminado en una lista de morosos. Hay que tener en cuenta que, a veces, conseguir salir de una lista de morosos es mucho más complicado que saldar la deuda en sí. Al ser la empresa que notificó la deuda la misma que tiene que avisar de que ésta ha sido saldada, ocurre a menudo que este procedimiento no se lleva a cabo de forma inmediata y el ciudadano permanece en la lista hasta que él mismo se ve obligado a iniciar el procedimiento burocrático para ser borrado de la misma. En circunstancias así, lo normal sería no poder optar a financiación tradicional durante el tiempo que dure el proceso. Sin embargo, los nuevos entes de financiación online prevén la posibilidad de conceder créditos tanto en estos casos como en otros que no cuentan con aval. En un estudio realizado por Monedo Now acerca de las tendencias en la demanda de préstamos online en España, los datos recogidos sobre solicitudes de préstamos a este ente en 2016 muestran varias dinámicas interesantes. La primera de ellas es que el demandante medio de este tipo de préstamos personales pertenece a la generación ‘millenial’ (hasta 36 años) y a la generación X (de los 37 a los 50 años). Todos ellos muestran una cierta desafección a la banca tradicional y una mayor atracción por procesos más cómodos y rápidos tanto en términos de gestión como de emisión del dinero. La mayoría solicita importes por debajo de los 1.000 euros, aunque la media se sitúa alrededor de los 3.000 euros cuando se trata de trabajadores autónomos. Por otra parte, el período de mayor afluencia de solicitudes son los meses de agosto y septiembre, en los que los gastos vacacionales y la temida vuelta al cole incrementan considerablemente el techo de gasto en la mayoría de los hogares españoles. Por último, la mayoría de los solicitantes declara no tener hijos y contar con un puesto de trabajo. Es curioso notar, además, que existen grandes asimetrías geográficas entre los solicitantes. Entre las comunidades más activas se sitúa la catalana, donde residía un 20% de los solicitantes en 2016.

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