Cuándo y cómo se recogen las aceitunas

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Redacción

Abundantes dentro del paisaje mediterráneo, las aceitunas son una de las materias primas más valiosas que nos brinda la naturaleza. Su infinidad de usos tanto a nivel alimentario como en otros ámbitos hacen que la explotación de sus plantaciones sea de lo más habitual. Vamos a responderte aquí a dos preguntas fundamentales referidas a su proceso de recogida: cuándo se recogen las aceitunas y cómo se recogen las aceitunas.

¿Cuándo se recogen las aceitunas?

Saber cuándo se recogen las aceitunas es una de las cuestiones más importantes para cualquier agricultor con una plantación de olivos. La realidad es que no hay un plazo concreto para ello, ya que todo depende del momento en el que la oliva alcance su estado de mayor desarrollo, su madurez. En caso de destinarlas al consumo directo, en lugar de fabricar aceite, muchos especialistas recomiendan comenzar la recogida de la aceituna en septiembre. En esta etapa, todavía no son totalmente adecuadas para aceite, por lo que suelen tener mayor utilidad a la hora de ser comestibles. Sin embargo, si lo que se busca es la producción de aceite, entonces es recomendable optar por otros plazos de tiempo, esperar a que maduren un poco más. Lo habitual en este caso es comenzar con la colecta a principios de octubre en la zona sur y oeste del país. No obstante, en el caso de zonas de interior o incluso en el norte, suele esperarse a noviembre o incluso más tarde. El estado de madurez, el tipo de aceituna y, sobre todo, el clima en el que se encuentra hacen que los plazos cambien en el calendario. Pero lo general es que sea en octubre cuando dé comienzo la época óptima para recoger las aceitunas.

¿Cómo se recoge la aceituna?

Existen varios métodos para recoger la aceituna, a los que recurren los aceituneros a la hora de faenar. Los explicamos.

Sistemas de recolección

Hay dos sistemas principales de recolección de la aceituna que se usan en los campos de olivos: manual y mecanizado.
    • Manual: es el método más tradicional y actualmente apenas se utiliza gracias a las facilidades de la maquinaria. Los aceituneros rodean las ramas con las manos y tiran para hacer que las aceitunas caigan en unos sacos o fardos, varean con el mismo fin o incluso agitan las ramas para que se desprendan sus frutos. Es un procedimiento al que solo se recurre cuando es difícil moverse por el terreno o cuando no se puede introducir maquinaria.
  • Mecanizado: actualmente, es el sistema más frecuente. Se lleva a cabo a través de elementos mecanizados como vareadores a gasolina o máquinas vibradoras que se pueden encontrar con mucha facilidad en tiendas online especializadas. Existen máquinas de muchos tipos que se utilizan para recolectar, y la eficacia y rapidez con la que se extraen las aceitunas al usarlas las han convertido en el principal sistema a utilizar en cualquier plantación de olivos, salvo que el terreno o la disposición compliquen su uso.

Métodos de recolección

Existen varios métodos de recolección a utilizar a la hora de efectuar la recogida de aceitunas, pero los principales son los cuatro siguientes:
  • Ordeño: el método por excelencia en el pasado. Consiste en recoger el fruto a mano o, a lo sumo, con un rastrillo especializado. Los recolectores tiran de las aceitunas directamente de las ramas para que caigan en los morrales que llevan colgados y, desde ahí, llevar todo el contenido a unos depósitos. La gran ventaja de este método es que el fruto apenas se daña, lo que garantiza el mejor acabado; pero a cambio requiere un gran sacrificio por lo exigente del proceso.
  • Vareo: este método tiene tantos detractores como defensores. Permite aumentar la velocidad de la recogida partiendo de un sistema manual, pero a la vez puede dañar tanto el fruto como el árbol. Consiste en usar una vara de gran tamaño para sacudir todos los ramales y provocar así que las aceitunas vayan cayendo en los fardos donde se terminan de recoger para llevar a los depósitos. Este proceso se puede hacer también con vareadores eléctricos o de gasolina para mejorar el rendimiento del proceso.
  • Vibración: este método para recoger aceitunas generalmente requiere el uso de sistemas mecanizados. Aquí, se usa una máquina con la que se acopla una pinza al tronco o a las ramas más grandes del árbol. Acto seguido, comienza a funcionar, provocando una vibración que hace que las aceitunas caigan. El daño que hace es mucho menor que el del vareo, aunque ambos sistemas de trabajo suelen complementarse.
Recolección en suelo: acompaña a los métodos de derribo (vareo o vibración) y se emplea para recoger todo el fruto caído tras la agitación. En este sentido, podemos encontrar desde lo más clásico, como es la recogida a mano de cada fruto, hasta lo más sofisticado, con soplado o aspirado para acelerar el proceso. El gran problema cuando se hace la recolección es que, si se recogen aceitunas que estaban ya en el suelo, el aceite que estas generan es de menor calidad.]]>

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