Unas vacaciones previas a Navidad, el mejor modo de afrontar las fiestas y el fin de año

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Redacción

La Navidad es, para casi todo el mundo, una época muy agradable, aunque siempre aparece el temido Grinch que detesta esta época del año y quiere acabar con ella. A pesar de que por lo general se viven momentos muy felices en familia y acompañados de los seres queridos, esta época se puede convertir en muy estresante si no se sabe actuar con moderación y con calma.

El estrés navideño está asociado principalmente a las compras, las cenas, el gasto económico y la intención por agradar y disfrutar de esos momentos. Esto hace que mucha gente pase por alguna fase depresiva, pues no resulta fácil combinar la festividad con el trabajo, de modo que la Navidad se convierte en un esfuerzo extra.

La Navidad como sinónimo de estrés

Desde los centros Nascia, que son especialistas en el tratamiento del estrés y la ansiedad, elaboraron un informe hace varios años que mostraba que los principales factores que más contribuyen al estrés navideño son la situación económica y los gastos, la acumulación de compromisos sociales y, algo muy relevante, los mensajes navideños.

La sobreexposición al consumo, a la felicidad, a pasar tiempo en familia… resulta en ocasiones contraproducente, y puede afectar negativamente especialmente para aquellas personas que se sienten solas, poco acompañadas.

Por géneros, son las mujeres las que más padecen estas patologías en Navidad, pues sufren estrés en el doble de casos que los hombres. La razón no es difícil de imaginar, son ellas quienes dedican una mayor responsabilidad y dedicación a los preparativos de Navidad.

Un motivo más que contribuye a generar tensión y estrés es la incapacidad de muchos trabajadores para conciliar su vida laboral y profesional, por tener que hacerse cargos de los niños en vacaciones escolares.

Todos estos fenómenos dan lugar a una sintomatología fisiológica que suele repetirse en muchos casos: insomnio, dolores de cabeza, dolores musculares e incluso problemas estomacales.

Soluciones para evitar problemas de estrés en Navidad

Las situaciones de desenfreno y pérdida de control emocional en un periodo tan ajetreado como es la Navidad son frecuentes en prácticamente toda la población. El problema es cuando no se es capaz de controlar este tipo de situaciones.

Así, para evitar problemas de cierta relevancia, las soluciones pasan por repartir responsabilidades entre toda la familia, saber priorizar lo importante, decir no a compromisos innecesarios y, sobre todo, apostar por la moderación y el equilibrio.

Una práctica que funciona, pero quizás de un modo diferente, es estrechar lazos con la familia y pasar momentos juntos pero que realmente sean agradables. No se trata de reunir a la familia en Navidad porque sea la costumbre o la tradición, sino que esos encuentros sean verdaderamente una posibilidad de pasar buenos ratos juntos y no una forma de compromiso.

Para facilitar esta relación más cercana, una recomendación interesante es hacer un viaje o una escapada en familia justo antes de que llegue la Navidad, por ejemplo, en el puente de Diciembre.

Unas pequeñas vacaciones para alejarse del estrés y preparar con ganas la Navidad

Viajar es una de las actividades de ocio que más beneficios aporta. Es una forma de cambiar las actividades cotidianas, enfrentarse a situaciones desconocidas, recorrer calles inexploradas y conocer nuevos destinos.

Solo el hecho de planear un viaje ya aporta inyección de optimismo y energía, y si esto se hace en familia, ayuda a recuperar esos nexos de unión. Un viaje no solos se disfruta mientras se vive, sino también con el tiempo, con los recuerdos.

Cuando se acerca la Navidad, que es habitual que la sensación de agobio inunde nuestras vidas, tener tiempo para pensar en una escapada previa a estas fechas, unas pequeñas vacaciones, no aumenta el nivel de estrés y ansiedad, sino que sirve de bálsamo. No nos importa dedicar tiempo en organizar el viaje, pues esto saca de nuestra cabeza esos pensamientos negativos y de agobio.

Si estás pensando en posibles destinos de escapadas puente de Diciembre, has de tener en cuenta varios factores: cómo va a ser el viaje, cuántas personas viajáis, si los niños forman parte del viaje o no y qué zona apetece más conocer.

Tras la vuelta de este viaje previo a la Navidad, a buen seguro que te hace afrontar las últimas semanas del año con autoestima, habiendo alejado un poco los problemas y con fuerzas para enfrentarse al resto de compromisos familiares y sociales que quedan hasta que ya pasa el día de Reyes.

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