Rivera: “Soy de los pocos políticos que usa taxi pero se me quitan las ganas”

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Redacción

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha lamentado el ataque que sufrió anoche en Barcelona por un grupo de taxistas  y destacó que debe de ser “de los pocos políticos” que utiliza este servicio de transporte. “Pero se me quitan las ganas”, sentenció.

Los taxistas atacaron además de al líder de la formación naranja a varios usuarios de VTCs durante la protesta de ayer, que poco se parecía a una huelga y más a una batalla campal contra todo aquel que no comparta los postulados de estos grupos violentos de taxistas, incluidos varios periodistas.

En una entrevista a Cope recogida por Servimedia, Rivera censuró el comportamiento de los taxistas en su protesta, puesto que algunos han incurrido en comportamientos violentos y advirtió al sector de que “cada vez que hay una huelga salvaje” como la actual “menos gente usa el taxi y más gente se da de alta en otras plataformas”.

Reconoció que él también tiene esta “tentación” y argumentó que en pleno siglo XXI “no se pueden prohibir actividades económicas, sino que hay que regularlas”. Sostuvo que la normativa debería implantarse a nivel nacional y no cediendo a las comunidades autónomas las competencias porque eso puede desembocar en un escenario de “ley de la selva donde cada uno hace lo que le da la gana”.

Rivera dijo que sí coincide con los taxistas en que este asunto debería haberse resuelto antes a nivel nacional y juzgó un error que el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, haya transferido la competencia sobre estos transportes a las comunidades para que cada uno regule a su parecer, ya que las autonomías podrían hacer lo mismo con los ayuntamientos y entonces acabarían decidiendo Manuela Carmena en Madrid y Ada Colau en Barcelona, lo que sería una “locura”.

El líder de Ciudadanos aseveró que los taxistas deben adaptarse a la realidad de los tiempos porque “la modernidad es evolucionar, no revolucionar” y como ejemplo puso lo que en la última década y media ha pasado en otros sectores como el de las cabinas telefónicas frente a los teléfonos móviles, el de la música online frente a los discos, y el de los carteros frente a los mails. “Estamos en tiempos cambiantes”, remachó.

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