La fácil costumbre de comer con los vales

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Jordi Benítez

Olivier Bernon aterrizó a final de 2014 en España para hacer crecer la difusión de los Cheques Gourmet. No era una misión fácil, teniendo en cuenta las peculiaridades de nuestro país. Las dos horas que se suelen usar para las comidas en muchas capitales o en pueblos no favorecen a su negocio.

El que tiene la suerte de disfrutar de ese periodo, prefiere utilizarlo para comer en casa, y los Cheques Gourmet los otorgan las empresas a sus empleados precisamente para comer fuera.

Esta circunstancia se traduce en que nuestro mercado es mucho más pequeño que otros para los propietarios de Cheque Gourmet: los 500.000 usuarios de estos vales en nuestro país contrastan con los tres millones que hay en Francia.

Bernon suspira porque avance la propuesta de equiparar el horario español al europeo, y así tenga más oportunidades de ampliar su negocio. Reconoce que no está ejerciendo presión en forma de lobby, pero le vendría bien el cambio para encarrilar un crecimiento actual que sucede a un difícil periodo de crisis.
Cuando Bernon llegó en 2014, la compañía intentaba resurgir. Como a todos, la mala situación económica les afectó.

Cuando Bernon llegó en 2014, la compañía intentaba resurgir. Como a todos, la mala situación económica les afectó

“No perdíamos dinero, pero nos quedamos sin muchas pymes. Por fortuna, crecimos en grandes empresas y mantuvimos el volumen más o menos igual”, explica.

Bernon tenía claro que llegaba para transformar y diversificar el negocio de la firma. Acababa de hacerlo en la filial de Portugal. Allí le tocó dirigir la transición del talonario de comidas a la tarjeta. Su exitosa gestión permitió a la compañía sobrevivir en un mercado de transformación digital acelerada. Ahora le corresponde hacer algo parecido en España.

El producto estrella de Up Spain, la empresa que dirige, sigue siendo Cheque Gourmet. La diversificación ya empezó hace tiempo con los cheques guardería, regalo, o transporte, entre otros, pero Gourmet sigue siendo el estandarte.

Para comercializarlo, la compañía pregunta a las empresas la cantidad de dinero que quieren dar a sus empleados para sus comidas. El límite legal son 11 euros por día. Según lo que le dicen, elaboran unos vales y se los dan. Up Spain se queda con un porcentaje del coste de emisión. Esa es su principal fuente de ingresos. Junto a ella, tienen otras, como la que cobran a los restaurantes por los clientes que les llevan.

En la actualidad, en España hay más de 150.000 usuarios diarios de Cheque Gourmet. La compañía tiene acuerdos con 3.500 empresas y 34.000 restaurantes repartidos por toda España. El trasiego de vales genera 200 millones de valor transaccional a comercios, restaurantes y guarderías. “El crecimiento está siendo de un 7-8% anual desde hace tres años y medio. Es un ritmo correcto, pero podría ser más, y va a ser mucho más”, asegura Bernon. Afirma que el mercado se está animando desde hace tres o cuatro años, especialmente entre las pymes.

En la actualidad, en España hay más de 150.000 usuarios diarios de Cheque Gourmet

“Hay más empresas con ganas de cuidar a sus empleados, y pensando en cómo atraer, fidelizar, animar y motivar al talento. Volvemos a tener más impacto en el mercado que en 2013-2014”, afirma.

La filial española está en la media de las diecinueve que tiene la compañía, tanto por facturación como por número de empleados (130 en nuestro país frente a los 3.500 del grupo, o los 1.000 que hay en Francia, donde más plantilla reside).

El director general de Up Spain admite que para ellos fue un revés que en 2013 los cheques dejaran de tener incentivos fiscales. Piensa que una vuelta atrás en este sentido les ayudaría a captar más clientes entre las pymes.

Mientras tanto, trabajan en las que consideran sus señas de identidad. La principal es la calidad de servicio: estiman que les está ayudando a retener clientes. La segunda es procurar una mejor experiencia al usuario. Esta línea de la estrategia tiene mucho que ver con la innovación, que en la compañía tratan de trabajar con intensidad.

Puede llegar desde dentro, como con una propuesta de una comercial de la compañía para facilitar a las empresas la gestión de sus cestas de Navidad; o desde fuera, como el trabajo en la transición de los cheques hacia el pago con el móvil, que están desarrollando con Gourmet Pay, una start-up que han comprado.

La innovación no es algo extraño en esta compañía, que ya lanzó los cheques de diferentes importes en Francia hace 50 años o empezó a personalizarlos con los nombres y apellidos de los empleados. En el futuro no descartan que pudieran avanzar en una plataforma que unificara para las empresas todos los servicios sociales que dan a sus empleados.

Entre las señas distintivas de esta compañía se encuentra también la solidaridad. Una iniciativa destacada es una caja cuyo dinero, procedente del resultado operativo, se destina a empleados en situación de urgencia. Por ejemplo, hace unos años se dio una ayuda a un trabajador que había perdido a su mujer.

La compañía también financia la rehabilitación de viviendas en mal estado en Canarias en colaboración con la ONG Cooperación Internacional. Además, permite a sus empleados la posibilidad de destinar algo de su sueldo a organizaciones sociales. Un porcentaje elevado de la plantilla se ha adherido a esta iniciativa, lo cual habla bien de sus valores y de su posibilidad de hacerlo.

Te puede interesar