La tecnológica Satec avanza en el ámbito del “smart agro” un nuevo proyecto para Bodegas Martúe

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Redacción

La multinacional tecnológica española Satec ha puesto en marcha un nuevo proyecto, en este caso para las bodegas Martúe-Blanco Nieva, dedicado al Smart Agro o Agricultura 4.0, que aplica soluciones tecnológicas avanzadas al sector agrícola.

El proyecto en cuestión consiste en la integración de la IoT (internet of things) en los procesos fundamentales de la agricultura de precisión, en este caso, para las viñas que producen las uvas de alta calidad de la bodega castellano-manchega. La sensorización de los activos y componentes agrícolas, con su correspondiente monitorización del suelo, el clima o la luz, permite una mayor optimización de los procesos agrícolas vitales para la obtención de un vino de primera categoría.

La filosofía en la que se basa el proyecto, y la línea de “Smart Agro” consiste en en la transformación de los datos en información y, a su vez, la conversión de la información en conocimiento.

El proceso comienza con la sensorización de todas aquellas variables identificadas por los expertos como relevantes: variables meteorológicas (presión, humedad del ambiente, precipitación, temperatura, radiación solar…), estado del terreno (oxígeno, humedad a varias profundidades, conductividad…) e incluso variables de las plantas (crecimiento del tallo, diamero del fruto…).

Una vez conseguidos los datos puros, se elaboran relaciones entre ellos y se realizan cálculos para calcular índices e indicadores clave (evotranspiración, estrés hidrico, necesidades de riego o fertilización…) extrayendo así información útil que ayuda a tomar decisiones a corto plazo. Finalmente, se incorporan procesos analíticos más complejos, basados en el empleo de técnicas de Machine Learning, que analizan la información pasada y presente y ofrecen predicciones sobre el proceso agrícola (probabilidades de plagas o hongos, pérdidas de cosecha…) con las que los técnicos pueden tomar decisiones anticipadas para optimizar la planificación del riego o el uso de fertilizantes, entre otros.

La adopción de esta tecnología ofrece un conjunto amplio de beneficios que se pueden agrupar en tres grupos principales: la mejora de la calidad, el control de riesgos y la optimización de recursos. Los beneficios de mejora de la calidad se consiguen mediante las funcionalidades de control, como por ejemplo del estrés hídrico, que impacta de forma directa en la calidad de la fruta, y también de la propia producción en términos de volumen.

Con el control de riesgos se consiguen beneficios como la reducción de cosechas fallidas, por ejemplo a través de la prevención de plagas y enfermedades de las plantas. Por último, la optimización de recursos supone un ahorro cierto en los costes de producción relativos, por ejemplo a uso de fertilizantes o planificación y control de riego.

El proyecto en sí ha sido desarrollado por la división dedicada a la Industria 4.0, Satec 4.0, inaugurada por la multinacional española el año pasado, 2018, coincidiendo con el 30º aniversario de la compañía, y prevé ampliarse durante este año aplicando tecnología blockchain para garantizar la trazabilidad transparente y veraz a lo largo de todo el proceso productivo, desde el cultivo de la uva y la elaboración del vino en la bodega hasta el almacenamiento, distribución y entrega final del vino al consumidor.

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