¿Cuáles son las estrategias de inversión más efectivas?

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Branded Content

Las personas ahorradoras que han conseguido acumular cierto capital siempre acaban formulándose la misma pregunta: ¿y ahora qué hago con este dinero?, ¿lo dejo quieto en la cuenta o intento sacarle algún rendimiento? Ante esta disyuntiva, la respuesta está clara: un capital estático pocos beneficios proporciona; conviene ponerlo en movimiento y estudiar las opciones de inversión que puedan resultar más interesantes.

Al hablar de estrategias de inversión muchas personas se ponen en pie de guardia. Se imaginan operaciones comprometidas, propuestas arriesgadas que pueden hacer peligrar todo lo ahorrado con años de esfuerzo. Pero la realidad es distinta porque el mercado es muy diverso. Se pueden gestionar los ahorros sin pasar noches sin dormir; todo depende de nosotros, del producto que elijamos y de lo que estemos dispuestos a esperar para obtener beneficios.

Pasos previos antes de decidir
Las posibilidades de inversión son muy amplias, pero antes de decidir conviene que nos paremos a pensar. El primer paso es repasar nuestra situación vital. No es lo mismo tener 40 años y una familia con hijos que estar en edad de jubilación. Las necesidades cambian y las preocupaciones también. Cada situación requiere un planteamiento inversor distinto y vale la pena reflexionar a fondo. 

Otro aspecto importante es definir objetivos: ¿quiero un colchón para el futuro o prefiero dinero a corto plazo para realizar alguna compra? Estas respuestas son definitorias, porque nos van acercando a un producto u otro.

Por último, conviene analizar nuestro perfil inversor. Existen básicamente tres grupos de inversores: los que no quieren poner en riesgo sus ahorros, los que desean invertir sin sufrir demasiado y los que se lanzan a la aventura con todas sus consecuencias. Identificarse con un perfil es fundamental, porque será el que determinará nuestras estrategias de inversión.

Con toda esta información, solo falta buscar el producto financiero adecuado. Es el momento más delicado del camino, pero no tenemos que andarlo en solitario. Para eso están los asesores financieros independientes como fondos.com, que conocen a la perfección los productos del mercado y que sabrán ofrecernos la propuesta más adecuada.

Estrategias de inversión
Existe una gran diversidad de productos financieros pero los más extendidos entre los ahorradores son los llamados fondos de inversión. Los fondos se rigen por participaciones y pueden invertir en diversos activos, como pueden ser divisas, acciones, bonos e incluso materias primas o bienes inmuebles.
Los fondos se dividen en tres grupos básicos: renta fija, variable y fondos mixtos. Cada uno se corresponde con un perfil inversor específico y está pensado para satisfacer necesidades concretas. Las estrategias de inversión pasan por estudiar los pros y los contras de cada producto hasta elegir el que mejor se ajuste a nuestras exigencias.  

Estrategia 1: perfil conservador
Dentro del perfil conservador se incluyen aquellos ahorradores que no quieren poner en riesgo su capital y que se conforman con superar la inflación. Son personas que prefieren ir sobre seguro, sin plantearse opciones más osadas que supongan una amenaza para el capital depositado.

Para estos ahorradores, la estrategia más adecuada es la contratación de un fondo de renta fija. En este producto el cliente sabe siempre de antemano lo que va a obtener por su dinero, porque no hay nada sujeto a fluctuaciones. La renta fija tiene un periodo de vencimiento o duración prefijado y produce intereses. En la actualidad, los intereses son bajos pero dependen de la entidad. En cualquier caso, el beneficio siempre será menor del que podría obtenerse con otro tipo de producto.

Los fondos de renta fija se clasificación en función de su duración: corto plazo (1 año), medio plazo (de 3 a 7 años) y largo plazo (más de 7 años). Los especialistas recomiendan invertir en productos de corto plazo, porque las condiciones de los mercados pueden cambiar y se puede reinvertir pronto el capital en opciones más ventajosas.

Estrategia 2: perfil moderado
Pertenecen a este grupo los ahorradores que necesitan una rentabilidad algo superior a la que proporciona la renta fija. La solución es elegir un producto intermedio, que no suponga un riesgo excesivo pero que permita obtener más beneficios. En este sentido, la recomendación de los expertos es invertir en renta fija y variable (renta mixta), creando una cartera equilibrada y exenta de sobresaltos importantes.

La renta variable depende de la compra de acciones y, por tanto, tiene una relación directa con la evolución de los mercados bursátiles.

Estrategia 3: perfil agresivo
Entran dentro de esta estrategia los inversores atrevidos, que desean obtener una elevada rentabilidad y que no tienen miedo de asumir riesgos. En este campo, la cartera de inversión se construye fundamentalmente a base de renta variable, pero los expertos recomiendan de nuevo diversificar. Aunque la renta variable sea la predominante, conviene incorporar a la cartera de inversiones algún componente de renta fija que asegure unos mínimos.

Estas son las tres estrategias de inversión más extendidas, pero cada inversor es un mundo y existen múltiples opciones. Por eso es recomendable ponerse en contacto con asesores profesionales que sepan sacarle el máximo partido a nuestros ahorros. 

Te puede interesar