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¿Por qué no ficha Florentino?

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Pedro Parra

La situación actual del mercado de jugadores ha provocado que Florentino Pérez haya cambiado radicalmente su gestión de la política de fichajes en el Real Madrid. El club blanco se ha desligado de la tendencia llevada a cabo durante varios años por equipos punteros en el panorama futbolístico del viejo continente, tales como Manchester City o PSG. Una estrategia que conjuntos de la talla de la Juventus de Turín, FC Barcelona, Chelsea, Liverpool o Milan han ido incorporando en su planificación empresarial a lo largo de las últimas temporadas.

La línea estratégica del vigente campeón de la Champions League, competición que ha conquistado de forma consecutiva desde 2016 hasta 2018 (cuatro de las últimas cinco que se han disputado), es totalmente opuesta a la de los equipos que se han mencionado previamente. “Da la impresión de que el Real Madrid no ha querido meterse en ese juego. Está apostando por fichar a jóvenes promesas. En principio, su filosofía está claramente dirigida a la gente joven con potencial. Es una línea que, en mi opinión, es correcta, ya que se desmarca de unas reglas del juego del mercado que no tienen ningún sentido”, apunta Sandalio Gómez, profesor del Center for Sport Business Management del IESE.

No obstante, la política de fichajes establecida por el presidente blanco desde hace un par de campañas también tiene su parte negativa. O, al menos, un aspecto que podría convertirse en un arma de doble filo. El problema mayoritario se manifiesta en que tiene que ser capaz de gestionar dicha faceta. “Esa línea estratégica tiene que permitir la incorporación de la gente joven, que los veteranos asuman el rol de facilitar la adaptación de los neófitos en la plantilla. Esa gestión de renovación de un club no es sencilla. Es uno de los puntos más difíciles que tiene un equipo por delante”, señala Sandalio Gómez.

Es evidente que la gestión de Florentino se ha modificado con el transcurso del tiempo, ya que su dirección deportiva no tiene un único camino. La primera época del presidente del cuadro merengue en el cargo se caracterizó por hacer uso de su poderosa chequera para formar un equipo que, sobre el papel, era tan temible como los Monstars de “Space Jam” (siguiendo con el símil baloncestístico, se podría equiparar a la tesitura actual que se vive en la NBA con los Warriors de Curry, Durant, Thompson, Green y Cousins). Hablamos de la célebre etapa de los “galácticos” en la “Casa Blanca”, donde destacaba la presencia de astros de la magnitud de Owen, Beckham, Ronaldo Nazário o Figo, entre otros.

“Los jóvenes eran los de la cantera más los cracks consagrados. Vemos que en los últimos años los “galácticos” ya no llegan a Concha Espina. Cuesta creer que no vengan porque el Real Madrid no tiene dinero, sobre todo atendiendo a su presupuesto. No trae jóvenes a precio de ganga, puesto que por Vinícius y Rodrygo realiza un cuantioso desembolso (alrededor de 120 millones de euros) por promesas, lo que tiene un riesgo muy grande”, comenta José Sánchez Parra, representante de futbolistas. Otra inversión llamativa ha sido la de Brahim Díaz, jugador que finalizaba su vinculación con el Manchester City el próximo 30 de junio, y por el que el mejor club del siglo XX ha tomado la decisión de pagar una cifra cercana a los 20 millones.

Es evidente que la operación puede catalogarse como sorprendente, sobre todo teniendo en cuenta que el malagueño quedaba libre este verano (junto con el ‹regalo› de un curioso montante económico a uno de los rivales directos del Madrid en la máxima competición de clubes en Europa).

Pese a ello, es innegable que la gestión de Florentino Pérez al frente del plantel merengue está adquiriendo un matiz de inversión de futuro de cara a medio o largo plazo. Puede convencer en mayor o menor medida la decisión del propietario del Grupo ACS de incorporar talento juvenil a la capital de España, si bien es cierto que todo dependerá de los resultados y del rendimiento tanto a nivel individual como colectivo que generen durante las campañas venideras.

Desde el año 2013, la inversión del Real Madrid en futuras promesas ha alcanzado los 330 millones de euros por 22 jugadores de entre 16 y 23 años, donde destacan nombres propios como Isco, Carvajal, Casemiro, Bale, James, Kroos, Kovačić, Danilo, Vallejo, Asensio, Morata, Ødegaard, Mayoral, Mariano, Marcos Llorente, Theo, Achraf, Ceballos, Vinícius, Odriozola, Brahim, Reguilón o Fede Valverde.

Para corroborar la modificación en la política de fichajes de Florentino Pérez, hay que retroceder hasta su etapa inicial en el palco merengue. Por aquel entonces, exactamente en el año 2000, el dueño del club más laureado de la Champions se centró en lo que calificó como “proyección universal”, una cuestión que se tradujo en el gasto de 215,5 millones de euros por cuatro genios del esférico en apenas cuatro cursos: Figo (60), Zidane (73), Ronaldo (45) y Beckham (37,5).

La explicación del presidente y consejero delegado de ACS fue realmente clarividente: “Con ellos pasamos de ingresar 100 millones a 300 y de perder dinero a ganarlo”, reconoció Florentino Pérez a Jordi Évole en el programa Salvados (La Sexta) en el año 2014. “Creo que la dificultad que tiene una política así es la gestión de esa transición e incorporación de la gente joven para que no se diluya. El problema es que al Madrid le estás exigiendo cada domingo, y esta es una línea estratégica a medio o largo plazo. Saber convivir con esas dos realidades es lo que es complicado de gestionar”, añade el profesor del Center for Sport Business Management del IESE.

Otro asunto interesante es valorar la salida de Cristiano Ronaldo el pasado verano. El portugués, que arribó al Santiago Bernabéu procedente del Manchester United en 2009, decidió cambiar de aires nueve años más tarde de su llegada al Real Madrid. El conjunto blanco atravesaba una situación complicada, especialmente tras la consecución del triplete, que a la postre sería sextete en dicho año natural, por parte del FC Barcelona. El desembarco del cinco veces ganador del Balón de Oro, tema que también daría para un interesante debate, se convirtió con el desarrollo de las temporadas en el alma máter del proyecto encabezado por Florentino en el palco y Zidane en el banquillo (sumando tres ‹orejonas› consecutivas de la mano del francés).

De hecho, tanto el técnico galo como el astro luso tomaron la decisión de abandonar la entidad blanca al concluir el curso 2017-2018, todo ello después de haber conquistado la Champions al derrotar al Liverpool por tres dianas a una en la final de Kiev. “El Madrid es un equipo peculiar. Cuando estaba Mourinho, ejercía de director deportivo y mandamás. En su momento estuvo Valdano, pero ahora no hay director deportivo, por lo que los fichajes los hace exclusivamente el presidente. Reemplazar a Cristiano es complejo, pero lo mejor del portugués ya lo hemos visto”, asegura Sánchez Parra.

Sin duda, la contratación de Courtois durante el periodo estival de fichajes de 2018 generó cierta controversia y polémica en el seno de la parroquia blanca. Los conflictos en la portería se remontan al curso 2012-2013, instante en el que, desgraciadamente, Iker Casillas se lesiona en Mestalla tras sufrir un encontronazo con Arbeloa. Mourinho, entrenador en ese momento del cuadro madridista, optó por incorporar a su plantel a Diego López, relegando en el ostracismo a Adán, quien ya había ocupado el lugar del mostoleño en diferentes partidos del campeonato doméstico (frente al Málaga y la Real Sociedad, por ejemplo).

El episodio más bochornoso (por no emplear un calificativo más grotesco) acaeció en el día decisivo del mercado de traspasos del verano de 2015. Todo hacía indicar que De Gea recalaría en el Real Madrid proveniente de las islas británicas, al igual que “CR7” seis años antes, en sustitución de Keylor Navas.

El costarricense había acaparado gran parte de los focos mediáticos durante el Mundial de 2014 (celebrado en Brasil), pero, aún se desconoce por qué extraño motivo, no contaba con el beneplácito y la confianza del dueño del equipo blanco. “El problema de la portería no era el más acuciante para el Madrid. Florentino es un pequeño emperador o cacique. Por parte del periodismo hay temor a criticar sus acciones. La política de comunicación del club resulta poco transparente”, precisa el representante.

Asimismo, da la sensación de que el presidente del 13 veces campeón de la Champions League no acude al mercado para fichar a golpe de talonario con motivo de la tesitura que atraviesa el mismo. Puede que esté aguardando a que se manifieste una oportunidad de oro para hacerse con los servicios de Harry Kane, Hazard, Mbappé, Icardi o Neymar (entre muchos otros nombres que se barajan en la terna por ocupar el hueco que Cristiano Ronaldo ha dejado vacío en el corazón del madridismo). “Fundamentalmente, creo que la línea que ha escogido el Madrid se debe más a la locura del mercado. El precio y los salarios están absolutamente desquiciados. También parece que ha priorizado la adquisición de jóvenes talentos y promesas con el firme propósito de aportar consistencia y unidad al proyecto del club. Lo de Courtois fue prácticamente una oportunidad irrechazable”, argumenta Gómez.

Por su parte, el Barça ha modificado radicalmente su estrategia de fichajes. La Masía, al margen de la capitanía liderada por Messi, Busquets, Piqué y Sergi Roberto a lo largo de la presente campaña, ha quedado relegada a un segundo plano.

El ejemplo más significativo llegó con las contrataciones de Coutinho y Dembélé durante el curso 2017-2018. En ese momento, el club presidido por Bartomeu optó por invertir la friolera de 250 millones de euros (aproximadamente) para reemplazar la salida de Neymar al PSG con la adquisición del brasileño y el francés.

“El Barcelona ha cambiado su famosa política de cantera por gastarse un dineral en jugadores bomba que den resultados en un corto espacio de tiempo. Prefiero la línea que ha escogido el Madrid, ya que el Barcelona es Messi y 10 más. Me parece que la del Real Madrid es una postura con personalidad propia, diferenciándose del mercado, que se ha puesto a unos niveles fuera de lo común. Además, ayuda a dar una oportunidad a gente joven para incorporarse al club, permitiendo que se identifique con los valores y la historia del equipo”, concluye el experto del IESE.

Reportaje publicado en el número de febrero de 2019 de la revista Capital.

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