María Helena Antolin: “El Gobierno debería tenernos en cuenta”

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Redacción

María Helena Antolin es una de las ejecutivas españolas más destacadas. Por un lado es vicepresidenta del Grupo Antolin, uno de los mayores fabricantes del mundo de interiores para vehículos, con una facturación de 3.794 millones de euros hasta septiembre de 2018. Por otro lado, es presidenta de Sernauto, representante de la industria española de equipos y componentes para automoción. Como tal, le ha tocado vivir las primeras negociaciones con el Ejecutivo de Pedro Sánchez para gestionar la transición de su sector hacia un entorno más favorable al cambio climático, con lo que este sector está comprometido.

¿Les están tratando bien?
Creo que para la elaboración de cualquier legislación siempre se tiene que tener en cuenta a los agentes implicados y analizar en profundidad todos los factores que le rodean. Y esto es precisamente lo que le solicitamos al Gobierno: que nos tenga en cuenta a la hora de llevar a cabo, por ejemplo, la ley de Cambio Climático, y además que se consideren tanto factores medioambientales como sociales y económicos. En nuestra opinión, lo más oportuno sería establecer una estrategia-país con todos los actores implicados que nos permita mantener los niveles de empleo y competitividad de nuestras empresas, tal y como se está haciendo en Alemania, Francia y Reino Unido, con importantes dotaciones presupuestarias para una transición progresiva y ordenada hacia la descarbonización. La industria de proveedores de automoción contribuye significativamente a la economía y sociedad española, y así se nos está considerando.

¿Cómo ve el sector de la automoción en España?
En España contamos con un magnífico ecosistema de automoción gracias a muchos años de esfuerzo y trabajo, en estrecha colaboración con los sindicatos. Esto ha permitido contar hoy aquí con 17 plantas de fabricantes de vehículos y más de 1.000 empresas de componentes. Concretamente el sector de componentes va en la buena dirección, a buen paso, diría. En 2017, el sector facturó más de 36.000 millones de euros y generó más de 365.000 empleos (directos e indirectos). Y, además, invertimos en I+D+i más del 4% de la facturación, es decir, 1.530 millones de euros. Son cifras muy positivas, pero en un sector competitivo como la automoción, no podemos dormirnos. Si hablamos de lo que se podría mejorar, sería el apoyo que recibimos las empresas por parte de la Administración Pública.
Respecto a lo que se podría hacer para impulsar nuestro sector, no hay duda de que sería contar, como he comentado, con una estrategia-país con medidas concretas que nos permitan incrementar la competitividad de nuestras empresas, apoyar la inversión que realizamos en I+D+i y en capacidades productivas, incrementar el empleo del sector, impulsar la formación, atraer inversiones extranjeras, activar la demanda, entre otras muchas cuestiones.

¿A qué se debe el éxito de los componentes de empresas españolas y, en concreto, de una compañía como el Grupo Antolin?
Si algo caracteriza a los fabricantes españoles de componentes es su carácter innovador, su capacidad de adaptación y flexibilidad y su visión global. Y, además, que somos muy competitivos. Creo que un valor diferenciador es que contamos con profesionales muy bien formados y cualificados, creativos y muy comprometidos.
Precisamente, la innovación y el contar con el mejor equipo son dos de los grandes pilares que han llevado a Grupo Antolin a ser uno de los mayores fabricantes de interiores para coches del mundo. Y añadiría otro aspecto, que también es consustancial con las empresas españolas del sector, y es que desde hace muchos años apostamos por crecer internacionalmente, algo esencial si quieres liderar una industria tan global.
Más que poner el foco en una empresa, yo destacaría la labor que ha hecho todo el sector para mejorar su competitividad, crecer y convertirse así en un motor de nuestra economía.
El principal reto que veo es poder mantener los altos niveles de competitividad y productividad alcanzados en un entorno tan competitivo como el nuestro y con los cambios regulatorios, políticos y sociales que se están sucediendo.

A usted le han dado diferentes premios, por ejemplo en China, y le sitúan entre las principales directivas de Europa en el mundo de la automoción. ¿Por qué cree que se ven tan pocas directivas destacadas en España? ¿Piensa que se les perjudica? ¿Es partidaria de las cuotas o del mérito?
Cada vez hay más mujeres en puestos de dirección, aunque está claro que el porcentaje sigue siendo bajo. Soy más partidaria de la igualdad de oportunidades para desarrollar la carrera profesional que de las cuotas, pero, sin ellas, la situación no avanzaría. Las organizaciones tienen que ser conscientes de que es necesario contar con el liderazgo femenino, su visión y su estilo de gestión si quieren hacer frente a los desafíos de un mercado cada vez más competitivo y global.
¿Cuáles son las principales lecciones que ha aprendido de su familia a nivel empresarial, de su experiencia de estudios y laboral en el extranjero y su posterior experiencia profesional en Antolin, y se han convertido en sus máximas de gestión?
En Grupo Antolin, una empresa que tiene cerca de setenta años de historia, siempre hemos tenido claro que para avanzar en los negocios hay que trabajar duro –nadie te regala nada- y buscar siempre la excelencia y la máxima calidad en todo para contar con los mejores productos y procesos. A esto añadiría rodearse del mejor equipo de profesionales.

¿Cómo ve el desarrollo de la industria automovilística española y europea frente a la china, americana y otras? ¿Qué cuestiones debería desarrollar más y qué problemas debería resolver?
La batalla por el liderazgo internacional en automoción es un partido que se juega día a día. La industria española de componentes goza de reconocido prestigio internacional gracias a su diferenciación tecnológica. El hecho de invertir más del 4% de nuestra facturación en I+D+i nos permite mantenernos a la vanguardia y poder seguir satisfaciendo las necesidades de nuestros clientes en todo el mundo. De hecho, estamos presentes en más de 170 países y en 2017 exportamos más del 50% de nuestra facturación. Respecto a las cuestiones o problemas a resolver, creo que lo fundamental radica en que las Administraciones Públicas españolas apoyen nuestra industria, nuestras inversiones en I+D+i, la internacionalización de nuestras pymes y, por tanto, nuestra expansión por el mundo…

¿Cómo ve el ritmo de desarrollo del coche autónomo y el eléctrico? ¿Qué cuestiones cree que se deberían resolver? ¿Qué va más rápido o lento de lo que esperaba? ¿Qué desafíos considera los más importantes?
Aunque no lo parezca, el ritmo para el desarrollo de un vehículo no es muy rápido. Desde que se empieza a diseñar hasta su producción pueden pasar 5 años… Estos plazos se irán acortando cada vez más, fruto de la altísima competitividad global del sector de la automoción. El coche eléctrico (puro y con hibridación) ya es una realidad. No obstante, para su implementación masiva quedan todavía algunas cuestiones que resolver, como es el caso de la infraestructura de recarga, la duración de las baterías o el precio.
Respecto al coche autónomo, desde hace años, los proveedores ya estamos desarrollando sistemas y tecnologías que puedan facilitar que el coche sea cada vez más autónomo; por ejemplo, los conocidos ADAS (sistemas avanzados de asistencia al conductor) son parte de este proceso. Tecnológicamente el vehículo ya puede conducir solo, pero la clave está en que sea capaz de hacerlo en condiciones reales en convivencia con el resto del entorno. Tienen que posicionarse con precisión; detectar el entorno y entender la información que recibe no solo de sus propios sensores sino de los demás vehículos y de la infraestructura. Y además, debe ser capaz de procesar todos los datos, que son muchos y en tiempo real, eliminando falsas alarmas para poder tomar decisiones fiables sobre la actuación y cómo hacerlo, emulando el comportamiento humano. Hay varios factores que influirán en su implantación: la fiabilidad de las tecnologías, los costes del vehículo, la introducción y/o adaptación de los marcos legales pertinentes y, por supuesto, la decisión final de los usuarios.

¿Qué ejemplos concretos de innovaciones destacaría en su sector en los últimos años, en la reducción de peso y en los terrenos que considere?
Se podrían destacar muchísimos ejemplos pues, dada nuestra base tecnológica, estamos en un sector que no para de innovar. De forma genérica, señalaría las innovaciones en los motores de combustión en los que se ha conseguido una drástica reducción de consumo y emisiones y el desarrollo de las tecnologías para vehículos híbridos. Además, se ha innovado mucho en el terreno de la sensórica, los ADAS y otros componentes para vehículos conectados y automatizados (en un grado intermedio) que ya tenemos en nuestras carreteras. Y en lo relativo al aligeramiento de peso, se están utilizando nuevos tipos de acero más resistentes, nuevas aleaciones metálicas, polímeros…

¿Considera proporcionado o excesivo el peso del medio ambiente sobre el negocio de la automoción? ¿Qué otros factores piensa que afectarán más a su negocio en los próximos años, para bien o para mal?
Siempre debemos cuidar de nuestro entorno, de nuestro planeta. De ahí que desde SERNAUTO apoyemos el objetivo de descarbonización. Pero lo que pedimos es que la transición hacia esa descarbonización se haga de una forma progresiva y ordenada, teniendo en cuenta, no solo factores medioambientales, sino también factores económicos y socio-laborales.
Son muchos los retos a los que se enfrentan nuestras empresas en los próximos años que, en mi opinión, debe ser concebidos como oportunidades para seguir creciendo. Estoy hablando, por ejemplo, de la digitalización que tiene su aplicación en todos los niveles y áreas productivas.

¿Qué cuestiones del entorno de su negocio le preocupan más en la actualidad: guerra comercial, situación del petróleo, etc.? ¿Dónde ve las principales oportunidades?
Me gusta ver las oportunidades en cada reto que se nos presenta. Creo que solo así podremos hacerle frente y plantear soluciones convenientemente. Nuestro mercado es el mundo y, en este sentido, son múltiples las cuestiones relativas a las relaciones comerciales que nos afectan y nos afectarán. Pero, a su vez, estamos viendo numerosas oportunidades en aquellos mercados en los que la automoción está creciendo y cada vez son más los requerimientos de componentes por parte de nuestros clientes, ya sean fabricantes de vehículos como del mercado de recambios. 

Entrevista publicada en el número de febrero de 2019 de la Revista Capital.

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