Revolucionando los bares

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Redacción

La Fundación Cruzcampo inició hace cuatro años su programa Red INNprende para ayudar a reducir el problema del paro en Andalucía. Emprendedores e innovadores de la región podían presentar sus ideas relacionadas con la hostelería, el turismo y la agroindustria, y la firma seleccionaba quince para acelerar su desarrollo.

Durante este tiempo, en la red han participado empresas tecnológicas (startups) y pymes con menos de tres años de vida, empresas consolidadas que habían puesto en marcha nuevas líneas de negocio o compañías con soluciones desarrolladas listas para ser lanzadas al mercado. Las quince participantes en esta edición trabajaron en sus proyectos de abril a junio junto con Cruzcampo y el 20 de octubre se dio a conocer a la ganadora en el Demo Day, al tiempo que se le premiaba con 10.000 euros.

Cuatro años después del arranque de aquello, la matriz de Cruzcampo, Heineken, ha decidido añadir un giro aún más empresarial al proyecto y abrir la convocatoria a empresas tecnológicas de toda España. Su iniciativa Retos ha seleccionado a cuatro startups maduras a las que ha planteado dos desafíos: ¿cómo pueden las nuevas tecnologías aportar valor a los baristas? (conectar e interactuar con clientes, optimizar la gestión del stock o dar respuesta a otras necesidades relevantes que tengan), y ¿cómo pueden las nuevas tecnologías optimizar el uso de los elementos de merchandising en el bar? (conectar con Heineken o con los clientes, mejorar su control, captar información…).

Los problemas y las soluciones no han podido ser más interesantes. Una de las empresas seleccionadas trabaja con la realidad virtual (6DLAB). Estudia los locales y sugiere a sus dueños una personalización (una decoración rompedora, por ejemplo). Otra (Cheerfy) implanta un sistema wifi en el local que permite conocer al usuario y gestionar su perfil (con su permiso, por supuesto). Cuando se le conoce, se le pueden sugerir productos concretos relacionados con sus gustos, felicitarle o recordarle que lleva tiempo sin pasar por allí. La tercera startup (Smart Monkey) analiza la distribución. Estudia cuándo es mejor repartir la mercancía a un bar de día o de noche y se lo surte del modo más eficiente. La cuarta facilita de modo ágil contratar personal cuando hace falta (BuscoExtra). Si el bar tiene éxito y no se puede atender bien a los clientes, este programa permite conseguir nuevos empleados en menos de dos horas, con contrato y todo.

La iniciativa es pionera dentro del grupo Heineken, y no es descartable que se exporte a otros países. “Nosotros también somos una startup”, señala Carmen Ponce, directora de la Oficina Digital de la compañía en España.

Durante tres meses, las startups tienen relación directa con la empresa para ir aquilatando el producto. Cuando hay alguna duda, pueden llamar directamente al Champion, un mentor que facilita las gestiones dentro de la empresa.

Los emprendedores están muy contentos con la experiencia. Han visto fácil contactar con los mentores, algo que no es sencillo en las grandes corporaciones y que suele dilatar el desarrollo del proyecto. En este caso no hay posibilidad: la colaboración está ceñida a tres meses, con la puesta en marcha al final de un piloto si la prueba es satisfactoria. Si sale bien, hay posibilidades de que Heineken lo compre.

De entrada, la compañía apoya con 5.000 euros a cada startup. No cubre mucho, pero algo hace. Junto a los mentores internos, las startups cuentan con un asesor de lujo: Carlos Barrabés, uno de los pioneros del comercio electrónico en España. “Es impresionante la cantidad de bares que hay en España y la cantidad de ideas que surgen para bares”, sostiene. “Las startups seleccionadas son de mucho nivel”, añade. Él ha ayudado a localizarlas. Como conocedor del ecosistema en el que se mueven las empresas tecnológicas en España, admite que es normal que salgan tan relacionadas a la industria cercana. Las inversiones no son tan grandes como en Estados Unidos, donde pueden acometer proyectos más globales. Eso hace también que sean más prácticas, que estén más pendientes de cada euro que se gasta, y que solo se lance aquello con una apariencia clara de rentabilidad en el negocio.

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