El cierre masivo de oficinas bancarias deja a la España rural sin efectivo

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Redacción

El Banco de España alerta: la clausura de sucursales bancarias por efecto de las fusiones de entidades o por su falta de rentabilidad ha elevado a un millón el número de personas sin acceso en España a servicios de caja o efectivo en hasta 3.399 municipios de los 8.124 existentes en el país.

Son datos proporcionados por la directora general del Banco de España responsable de Efectivo y Sucursales, Concha Jiménez, durante un encuentro celebrado sobre la materia en Dubai y donde ha defendido que, a pesar del ajuste, continúa siendo uno de los países con mayor densidad y capilaridad de red.

La cifra del millón de personas equivale al 2,1% de la población, cuando la descobertura podría llegar al 3,1% si la banca no hubiese arbitrado soluciones alternativas para evitar o, al menos, minimizar la ausencia de servicios de efectivo bancarios en sus localidades, indicó.

La razón es que dicho 3,1% corresponde, de hecho, con la población que reside en los municipios que se han quedado sin sucursales tradicionales.

Así la banca ofrece servicios de caja en 1.444 municipios gracias a la red del operador postal; en 1.027 localidades a través de agentes financieros o compañías de fondos y en 848 a través de cajeros automáticos no vinculados a oficinas físicas.

De forma adicional, la banca surte el servicio de caja con oficinas móviles que, en muchos casos, son autobuses convertidos en sucursal que ofrecen un servicio financiero íntegro en 645 municipios o, incluso, ha diseñado un servicio ‘ad hoc’ para dispensar efectivo activo en otras 701 localidades.

España continúa siendo uno de los países de euro con el mayor capilaridad de red por número de habitantes

Que haya cobertura es relevante en un país donde el efectivo continúa siendo el método de pago preferido. Conforme a sus datos, aún se paga el 53% de las operaciones con cash, otro 43% con tarjetas de débito y el 3% con tarjetas de crédito.

Un comportamiento coincidente, no obstante, con la media europea donde el 79% se abonaba en metálico, el 19% con tarjetas bancarias y el 2% con otros instrumentos de pago, conforme a un estudio del Banco Central Europe (BCE) recogido por la responsable del Banco de España y referido al año 2016.

Desde que estalló la crisis en el año 2018 las entidades han cerrado 37.571 sucursales y retirado 23.711 cajeros automáticos, el 20 y 9% de lo existente en aquel momento, informa Servimedia.

No obstante, Concha Jiménez detalló que aún existen 26.011 sucursales bancarias y 51.391 cajeros para una población con 46,8 millones de residentes, lo que hace que España continúa siendo uno de los países de euro con el mayor capilaridad de red por número de habitantes.

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