“Cada vez más el cliente valora la eficacia de las técnicas de inteligencia”

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Juan M. Comas

Riba-Vidal Abogados es una firma de abogados, con sede en Madrid y Barcelona para facilitar el desempeño de nuestro trabajo en todo el ámbito nacional, sin olvidar una proyección internacional que es consustancial al mundo en el que se mueven nuestros clientes. Hablamos con José Riba Vidal, socio director y fundador de la firma.

¿En qué áreas están especializados?
Nuestra especialidad es el asesoramiento a empresas y directivos, cubriendo todas aquellas áreas que conforman el día a día jurídico de las empresas (mercantil, laboral, fiscal, penal, administrativo). Gran parte del equipo humano que lo forma (30 personas), compatibilizan la experiencia práctica con la actividad docente universitaria, pues nuestro ideal es mejorar día a día y armónicamente el conocimiento y la práctica. No obstante, la especialización nos la dan nuestros clientes según sus necesidades y en estos momentos las áreas que tienen una mayor demanda serian: a) Área de gestión integral del conflicto. Que incluye los procedimientos judiciales en todos los órdenes jurisdiccionales (penal, civil, laboral y contencioso administrativo) y los arbitrajes. b) Área de cumplimiento normativo (Legal Compliance). c) Áreas de especialización en temas de seguridad e inteligencia.

¿A qué clientes se dirigen?
Básicamente nuestro objetivo son las empresas -desde las pymes a las multinacionales – y sus consejeros, administradores y directivos. En nuestros más de 25 años de actividad el número de clientes ha superado con creces el millar. Entre ellos destacan las pequeñas y medianas empresas, pero también somos un referente para multinacionales en temas concretos de litigios o de implementación de técnicas de inteligencia corporativa. En todo caso, el cliente busca siempre en nosotros, además de la eficacia, la proximidad la confianza, y la atención personalizada. Aunque estamos preparados para afrontar cualquier problema que le surja a una empresa, donde aportamos un mayor valor añadido es en el procedimiento judicial, el pleito. En la confrontación judicial, las fuerzas se igualan y el cara a cara, se produce de abogado a abogado, de estrategia a estrategia y de inteligencia a inteligencia. En esos momentos, el pertenecer a una gran estructura jurídica no supone ninguna ventaja.

¿En qué se diferencian de otras firmas legales?
En principio, todas las firmas legales tenemos el mismo objetivo: el mejor servicio y la satisfacción del cliente. Lo que finalmente nos distingue, con independencia del número de clientes y el tamaño de los mismos, es el método de trabajo. Desde hace años podemos afirmar que hemos establecido criterios de inteligencia jurídica importados de otras ramas del conocimiento y adaptados a nuestro hábitat jurídico. Nos gusta decir que hemos pasado de la estrategia jurídica a la inteligencia jurídica. Nosotros distinguimos entre: a) Inteligencia de organización
Su objetivo consiste en ordenar los elementos técnicos y humanos que forman la estructura del despacho, para obtener un resultado óptimo de la actividad desde un punto de vista empresarial. En definitiva ser más rentables. b) Inteligencia de gestión. Procurara potenciar al máximo la calidad profesional en la prestación de los servicios de asesoramiento jurídico global.
c)Inteligencia procesal. Que establece las directrices para la óptima dirección y gestión de los conflictos, tanto judiciales como arbitrales. El método utilizado en cada uno de estos campos de aplicación de la inteligencia jurídica es lo que nos diferencia de otros despachos.Muchos despachos inciden en la inteligencia de organización como fórmula de crecimiento propio; en nuestro caso, preferimos potenciar la inteligencia de gestión e incidir en el desarrollo de un método propio. Nos interesa más perfeccionar nuestras herramientas, que crecer en volumen.

¿Qué pueden aportar al sector de los litigios?
Definitivamente, la creación de un modelo propio de inteligencia en las actuaciones dentro del proceso judicial, acompasando la inteligencia mecánica o inteligencia artificial con la inteligencia humana.  La tecnología nos da información, pero mucha información es solo eso: mucha información. El análisis algorítmico de la misma es un filtrado de información. La correcta utilización de la información filtrada es lo que nos aporta la inteligencia jurídica. El elemento humano es indispensable en la definición última de la estrategia y en su ejecución concreta.

¿Es posible aplicar tecnología para ganar juicios? ¿De qué forma?
Sin duda y creemos que la utilización de técnicas de otras ramas de conocimiento humano es esencial en esta concepción global de la inteligencia jurídica. La tecnología nos da información y la filtra, sistematizándola y ordenándola con criterios determinados. Con mayor información tenemos más elementos para planificar una estrategia. Con una mayor información conoceremos mejor a nuestro cliente y podremos proteger sus debilidades, conoceremos mejor a la parte contraria y podremos poner de manifiesto las suyas. Con análisis de sesgos cognitivos de todos aquellos que intervienen en el pleito, somos mucho más eficaces. En relación a los hechos, la tecnología nos permitirá una mayor certeza de los mismos y en definitiva un mayor acercamiento a la verdad. El manejo del lenguaje con criterios científicos – la utilización de las técnicas de machine learning, nos permitirá ser más persuasivos y certeros. Incluso el uso de una tipografía determinada nos ayuda en ese sentido. La maestría en las técnicas de interrogatorio, fruto de un estudio de las de las técnicas desarrolladas entre otros, en el ámbito policial, y el de la psicología (Programación Neurolingüística o PNL) nos permitirán en los escasos minutos de que dispone el abogado frente un declarante obtener el máximo de información veraz y poner de manifiesto las posibles contradicciones y falsedades. En definitiva, la utilización de métodos de inteligencia que interrelacionan diversas ramas del saber humano, sumado a la multitud de datos que la inteligencia artificial nos aporta, y las técnicas de prospectiva y predictibilidad permiten afrontar un juicio con el máximo de garantías.

¿Cómo ha resultado el ejercicio 2018 en cuanto a crecimiento y facturación?
En el ejercicio 2018 el grupo ha aumentado su facturación alrededor de un 20%, fruto de una mayor demanda por parte de los clientes, de elementos de inteligencia aplicados al área de asesoría y específicamente a los pleitos. Cada vez más el cliente valora la eficacia de las técnicas de inteligencia. Hemos hecho una labor pedagógica durante muchos años y es en este momento cuando se recogen los frutos. El efecto expansivo de la inteligencia artificial en todos los ámbitos ha sentado las bases para la consideración de la inteligencia humana como el complemento indispensable para la prestación de un servicio integral de máxima utilidad. No obstante este crecimiento de facturación y los previstos en los próximos años, no nos van hacer perder el objetivo de un despacho personal, cercano y unido al cliente.

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