StockX El Nasdaq de las zapatillas

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Javier Pérez

StockX, un mercado de compra y venta online de productos de edición limitada, alcanza una valoración de 1.000 millones de dólares.

La plataforma online de reventa de zapatillas StockX estaba al cierre de esta edición en conversaciones avanzadas para acordar una ronda de financiación que la valoraba en 1.000 millones de dólares, según la web Recode. En esta misma fuente afirman que la inversión podría ser liderada por DST Global, compañía del multimillonario ruso-americano Yuri Milner.

StockX fue fundada en 2016 por Dan Gilbert, dueño de los Cleveland Cavaliers, equipo de baloncesto de la NBA, y es dirigida por Josh Lubber. En la web se casa oferta y demanda de productos de edición limitada: versiones retro de las Nike Air Jordan, por ejemplo. Empezó por zapatillas y el éxito ha hecho que se extienda a relojes, bolsos y ropa de calle. La web comprueba la autenticidad de los productos antes de que se envíen a los compradores. La exclusividad de los artículos puede hacer que cuesten 200 dólares en la tienda de la calle y ellos los vendan por 1.200. Puede ser una inversión, aunque también puede ocurrir lo contrario: que salgan más baratos. Hay quienes ya han visto el negocio. En un artículo reciente publicado en Los Angeles Times contaban el ejemplo de un usuario que compra y vende pares de zapatillas. El curso pasado vendió por valor de 50.000 dólares y obtuvo un beneficio de 7.000 dólares. “Las ventas dependen de las zapatillas que expongo. Estoy vendiendo más de cien pares al mes. Se ha convertido en un trabajo a tiempo completo”, asegura el usuario.

StockX, que no es rentable, cobra un mínimo de cinco dólares por transacción y un máximo del 12,5% de la venta y transacción del producto. Según señalaba Lubber a The New York Times en una entrevista el curso pasado, sus ingresos brutos diarios son de 2 millones de dólares. Facturan 700 millones de dólares al año y podrían cerrar este ejercicio llegando a los 1.000 millones. La compañía tiene 700 empleados.

La forma de funcionar de StockX se ha comparado habitualmente con la de la web de subastas eBay. Sin embargo, según se explica en una web especializada, “a diferencia de eBay, vender en StockX no significa poner el producto en una lista y esperar a que alguien se interese por él. Aquí los vendedores entran en la web, ven el valor de mercado de sus zapatillas y deciden si les compensa venderlas”. La compañía es conocida como el Nasdaq de las zapatillas porque los precios son puestos en la web por los vendedores y suben y bajan en función de la demanda.

La empresa se define en su web (www.stockx.com) como el primer mercado de valores de cosas: una web de oferta y demanda en vivo. Los compradores publican sus pujas; los vendedores, sus peticiones, y, cuando coinciden, la transacción se produce automáticamente. Las zapatillas Jordan retro, otros modelos de Nike o las Yeezy de Kanye West y Adidas están 100% garantizadas. Junto a la autenticidad citada, la firma asegura que no hay que preocuparse por la fiabilidad de los vendedores, porque ellos están en medio, y sitúa la transparencia entre la oferta y la demanda como uno de sus principales valores.

Las cifras de crecimiento parecen dar la razón al modelo. La compañía acelera para sacar partido del mercado de la reventa. Según NPD, el mercado movía 1.000 millones de dólares en 2016. Ahora podría estar en torno a los 3.000 millones. La industria global de las zapatillas factura 100.000 millones de dólares, muy por encima de los 55.000 millones del año 2016. El negocio crece, y StockX quiere estar en primera línea.

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