La Amazonia no es sostenible para satisfacer la demanda de madera a largo plazo

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Redacción

 

Los bosques amazónicos probablemente no proporcionarán suficiente madera para satisfacer la demanda actual a largo plazo, incluso con prácticas de talas selectivas. Esta región se extiende por nueve países (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Guayana Francesa, Perú, Surinam y Venezuela), lo que dificultad su gestión concertada de los recursos madereros.

Así lo sugiere un nuevo estudio dirigido por el Observatorio de Bosques Tropicales Gestionados (TmFO, por sus siglas en inglés) y publicado en la revista ‘Environmental Research Letters’.

Camille Piponiot, de la Universidad de Guayana Francesa y autora principal del estudio, apunta que alrededor de un 20% del área total del bosque de la cuenca del Amazonas se utiliza para la producción de madera, lo que se hace generalmente mediante la tala selectiva de unos pocos árboles por hectárea, seguido de un nuevo crecimiento de los árboles.

“La tala selectiva proporciona ingresos y empleo, y permite que el bosque retenga la mayor parte de las reservas de carbono y la biodiversidad de los bosques antiguos. Sin embargo, con la extracción de 30 millones de metros cúbicos de troncos de los 108 millones de hectáreas de bosques de producción natural de la Amazonía cada año, decisiones sobre el manejo de estos bosques de producción son de gran importancia”, añade.

Bruno Hérault, del Centro Francés de Investigación Agrícola para el Desarrollo Internacional (Cirad, en francés), indica que “muchos países amazónicos han aprobado regulaciones sobre las intensidades de registro máximas y los intervalos de tiempo mínimos entre las talas para evitar el agotamiento de las existencias de madera”.

“Pero estas regulaciones nacionales son insuficientes. Por lo general, el tiempo mínimo que se supone que se recuperan las existencias de madera a los niveles previos a la cosecha es de 20 a 35 años, a pesar de la evidencia sustancial de que, sin fuertes límites en la intensidad de la tala, esto no es lo suficientemente largo como para ser sostenible”, añade.

CINCO ESCENARIOS

Los investigadores emplearon modelos informáticos para examinar los niveles de sostenibilidad de la madera en cinco escenarios diferentes de intensidad de tala y recrecimiento de la madera: un escenario de intensidad de tala promedio con un ciclo de corte estándar de 30 años, otro de baja intensidad con un ciclo de corte de 30 años, otro de alta intensidad con un ciclo de corte de 30 años, otro de ciclo corto (15 años) con una intensidad media y otro de ciclo largo (65 años) con una intensidad promedio.

“Nuestros resultados muestran que con los ciclos de corte actuales y las intensidades de tala, el rebrote forestal es demasiado lento para recuperar las reservas de madera. Los escenarios ligeros (baja intensidad y ciclos de corte largos) no proporcionan suficiente madera y los escenarios pesados no son sostenibles, ya que no permiten la recuperación de volumen durante un ciclo de corte”, explica Piponiot.

Con los cambios climáticos en curso, el pronóstico empeoraría aún más. “En la Amazonía, los cambios climáticos conducirían a sequías y incendios forestales más frecuentes y severos debido a condiciones más secas y más calientes. Esto conduciría a un aumento de la mortalidad de los árboles, especialmente de los árboles grandes (objetivo principal de los madereros), que son particularmente sensibles a sequías intensas. Por lo tanto, es probable que las existencias de madera estén disminuyendo en los bosques de producción amazónicos, incluso cuando los madereros cumplen con las regulaciones oficiales”, sentencia Hérault.

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