Los Bomberos Pirómanos de la comunicación: Incendian y apagan

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Agustin Nuño

En un momento en el que estamos alcanzando en todas las regiones de nuestra piel de toro temperaturas que en algunos casos superan los 40 grados, aumenta de forma exponencial el riesgo de incendios en todos los puntos sensibles de nuestra geografía: bosques, campos, prados, etc.

Hay que estar vigilantes para que no se produzcan fuegos, ya sea de forma espontánea o provocada. La estadística nos marca que la mayoría de ellos son provocados por el hombre y muy pocos surgen de forma espontánea.

Por otro lado los perfiles y motivaciones de las personas que los provocan son diversos, suelen tener en común el perfecto conocimiento del terreno, y los motivos van desde una venganza hasta una patología.

Son meses en los que nuestros bomberos no dan abasto, están continuamente en alerta y dispuestos hasta arriesgar la vida para sofocar los temidos incendios. Son hombres bregados en mil batallas y con mucha experiencia en este tipo de sucesos, unos auténticos héroes.

Si trasladamos estas situaciones al mundo de la comunicación nos encontramos con una figura que a menudo se da en la casuística que antes hemos descrito: el bombero pirómano, un individuo que provoca el fuego para luego acudir raudo a apagarlo y convertirse en el héroe local aplaudido por todos.

Algunos “responsables” de comunicación de grandes y medianas compañías tienen esta curiosa dualidad, en muchas ocasiones con el fin de reforzar su posición, y hacerse imprescindibles en lo suyo delante de sus superiores, provocan un “incendio” informativo alrededor des su empresa o de su jefe, con el fin de provocar el pánico, y gracias a su acción y mediación, generalmente acompañada de rapidez y facilidad, vuelven a recuperar la “normalidad” informativa y la paz después del enorme susto provocado.

Es cierto que estas prácticas gracias a Dios se van erradicando de las empresas, por dos motivos principalmente, por un lado, la vieja guardia esta siendo sustituida por savia nueva que no comulga con esos procedimientos y por otro lado, las formas de controlar un incendio con la aparición de internet, las redes sociales y la democratización de la información, hace esta tarea del todo imposible para un responsable de comunicación y su departamento.

Moraleja: si tiene usted en su empresa un bombero pirómano, una de dos, o usted lo está fomentando por lo que no tiene de que preocuparse, ya que son absolutamente dependientes el uno del otro, o por el contrario tiene usted que salir de esa dinámica de inmediato, sacando al pirómano de la ecuación y colocando a un profesional honesto y capaz de resolver los retos de la compañía en materia de comunicación de forma racional, profesional y transparente.

Te puede interesar