Tres errores frecuentes que cometen las pymes en su transformación digital

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Redacción

Hoy en día es difícil sustraerse a un término, la digitalización, tan de moda, como, a veces, poco concreto, pero sin duda, clave para todas la empresas, de todos los sectores, de todos los tamaños.   Sigue estando vigente la necesidad de digitalizar el negocio para no quedarse atrás en el tipo de economía que de forma lenta pero progresiva se están instalando en nuestro día a día.. Como señala Virginia Cabrera, especialista en transformación digital en Telefónica Empresas, la digitalización trata de conseguir lo mismo que hemos pretendido siempre -ser más productivos y vender más- apoyándonos en nuevas metodologías y herramientas: la tecnología e Internet.

Virginia Cabrera nos ayuda a entender qué tres cosas hay que evitar a la hora de ‘transformar’ tu negocio:

Primer error: No formar a tu plantilla en competencias digitales: La transformación digital no se refiere tanto a los cambios tecnológicos como al cambio de relaciones y de valores que está trastocando casi todo. Para que una empresa sea digital, sus trabajadores deberán contar con habilidades técnicas para el uso de nuevas herramientas, e incluso en algún caso para su diseño. ¿Estas habilidades serán siempre las mismas? No necesariamente. Dependerán del tipo de actividad y empresa. Por ejemplo, hablar en determinadas compañías de ‘capacidades analíticas avanzadas’ se referirá a contratar expertos en big data y en otros casos, se referirá a incorporar ciertos conocimientos de analítica web. Estas habilidades técnicas son fundamentales para modernizar procesos y desarrollar la relación con un cliente cada vez más digital. Tareas, por otra parte, que todas las empresas, tanto grandes como pequeñas, necesitan abordar. Para detectar la actitud digital y acrecentarla es necesario que las compañías impulsen los siguientes aspectos: la proactividad y la creatividad, una nueva cultura de aprendizaje, la colaboración a través de proyectos transversales y facilitar el trabajo en remoto y conciliación.

Segundo error: No digitalizar los espacios o la relación ‘cara a cara’ con el cliente:Según la Confederación Española de Comercio, uno de cada cinco euros ya se gasta en Internet. ¿Esto quiere decir que a las tiendas no les queda otra salida que cerrar? Claro que no. Pero sí puede significar que hay que darle una ‘vuelta’ al concepto tradicional de comercio y hay que crear lugares en los que los consumidores vivan experiencias, fusionando lo físico y digital, y teniendo un proceso de compra omnicanal. Porque ningún negocio físico, tenga o no venta online, puede quedarse fuera de la red, dónde según varios sondeos comienzan el 95% de las compras. Y aunque el 80% de los consumidores declare que prefiere comprar en una tienda física, esta frase siempre va ligada al condicionante de que la compra en un establecimiento le haga relacionarse con personas que le escuchan y que tienen los conocimientos que el consumidor busca. Por lo tanto, personalicemos los procesos de compra, mimemos al cliente, sea virtual o real, y pongamos todos los canales de nuestro comercio a su disposición.

Tercer error: No medir o registrar la información de tu negocio: Un estudio del MIT señala que casi el 60% de las empresas reconoce que los análisis de sus datos de negocio son claves a la hora de conseguir una ventaja competitiva. El reto es saber qué tipo de datos recopilar y cómo hacer uso de ellos para crear una imagen de cada cliente sobre la que tomar decisiones para mejorar la relación con él y de este modo fidelizarle, ya sea para mejorar la oferta, la comunicación con él o su experiencia. O, dicho de otra forma, la medición de datos no te servirá de nada, si antes de poner en marcha una estrategia de medición de datos, no estableces el objetivo que buscas midiéndolos. Por eso, es necesario seguir unos pasos que te lleven a obtener los datos que realmente aporten valor a tu negocio, acompañando la búsqueda de datos del contexto (regional, sectorial, etc.) en el que se encuentra la empresa, centrarse en las tendencias más que en los datos individuales para sacar conclusiones que sean útiles al negocio y analizar los datos desde diferentes perspectivas para tener una visión realista y evolucionar con los clientes.

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