Nuestro planeta se enciende

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Redacción

El planeta Tierra pulverizó el año pasado nuevos récords históricos anuales vinculados al cambio climático, concretamente concentración atmosférica de gases de efecto invernadero, nivel del mar y calor en los océanos, mientras que la temperatura media de la superficie global fue la cuarta más alta jamás registrada.

Así se recoge en el informe ‘Estado del Clima en 2018’, elaborado por los centros nacionales de información ambiental de la agencia estadounidense NOAA (Administración Nacional Atmosférica y Oceánica).

La 29ª edición de este informe, de 325 páginas y publicado en el ‘Boletín’ de la Sociedad Americana de Meteorología, está basado en las contribuciones de más de 470 científicos de casi 60 países e incluye información a partir de decenas de miles de mediciones múltiples de conjuntos de datos independientes, con lo que proporciona una actualización detallada de los indicadores globales del clima, fenómenos meteorológicos notables y otra información recopilada por estaciones e instrumentos ambientales ubicados en la tierra, el agua, el hielo y el espacio.

Los indicadores climáticos del informe muestran patrones, cambios y tendencias del sistema climático global en temperaturas en la atmósfera, el océano y la tierra; varios tipos de gases de efecto invernadero, las nubes, el nivel del mar, la salinidad oceánica, la extensión del hielo marino y la cubierta de nieve.

El informe señala que “los principales indicadores del cambio climático siguieron reflejando tendencias consistentes con un planeta que se calienta”. “Varios marcadores, como el nivel del mar y las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, rompiperon una vez más los récords establecidos un año antes”, apunta.

LOS RÉCORDS

El informe indica el año pasado marcó un nuevo récord histórico de concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, como el dióxido de carbono (CO2), el metano y el óxido nitroso. El CO2 tuvo una concentración media de 407,4 partes por millón (ppm), lo que supone 2,4 ppm más que en 2017 y la cantidad más alta tanto del registro moderno, que comenzó hace 60 años, como en creados a partir de muestras de núcleos de hielo, que datan de hace 800.000 años.

Otro récord del año pasado fue el aumento del nivel del mar (8,1 centímetros, más que la media desde 1993, cuando comenzó el registro de altímetro por satélite). Ese fenómeno ha ido incrementándose consecutivamente en los últimos siete años y en 23 de los últimos 25 años. El nivel global del mar sube a un promedio de 3,1 centímetros por década.

También hubo un récord de calor del océano superior, pese a que la temperatura de la superficie del mar se ha enfriado ligeramente desde 2016. Ese calor refleja la acumulación continua de energía térmica en los 700 metros superiores del océano. Estos lugares absorben más del 90% del exceso calorífico de la Tierra debido al calentamiento global.

OTROS ASPECTOS

Por otro lado, la temperatura de la superficie terrestre y oceánica fue entre 0,3 y 0,4ºC superior a la media del periodo entre 1981 y 2010, según el conjunto de datos utilizados. Por tanto, el año pasado fue el cuarto más cálido desde que comenzaron los registros entre metiados y finales del siglo XIX. Los cuatro años más calurosos son precisamente los cuatro últimos.

Los patrones de salinidad de la superficie oceánica refuerzan la evidencia reciente de que las regiones secas se están volviendo más secas y saladas, y las húmedas, más lluviosas y frescas. Los primeros 600 metros del Atlántico se han vuelto cada vez más salados desde 2005.

Por el contrario, los incendios quemaron unos 500 millones de hectáreas, lo que supone la superficie más baja desde que 1997 comenzaran a recopilarse datos globales. Los fuegos cayeron en América del Sur y la zona de África situada por encima del ecuador, mientras que fueron superiores a lo normal en América del Norte y Australia.

Además, el Ártico continuó calentándose el año pasado y la extensión máxima del hielo marino en esa zona del planeta fue casi la más baja en el registro histórico de los últimos 41 años. La temperatura media anual del aire en la superficie del Ártico fue la tercera más alta desde 1900, sólo por detrás de 2016 y 2017. La Antártida tuvo una tempertura media más cálida que la media y una cobertura de hielo marino que fue la segunda más baja de la serie histórica.

El año pasado hubo más ciclones tropicales de lo habitual (95 con nombre en todas las cuencas oceánicas, cuando la media entre 1981 y 2010 es de 82), y los glaciares se derritieron en todo el mundo, de manera que encadenaron 30 años consecutivos de descenso.

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