Así triunfa Holaluz con su modelo energético de autoconsumo

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Pedro Parra

La compañía cerró 2018 con 180 millones de euros de facturación y ebitda positivo.

Holaluz es una compañía que se encuentra a la vanguardia de la transformación del sector energético en nuestro país. Su apuesta se centra principalmente en el autoconsumo y la movilidad eléctrica, todo ello a través del posicionamiento de sus clientes en el centro de la toma de decisiones. ¿El objetivo? Construir y cimentar a largo plazo una relación que se fundamente en la confianza. Su desafío es llevar a cabo un sistema que se convierta en un nuevo modelo o estándar para el día a día de las personas, sustentado primordialmente en el empleo racional de la energía, el almacenamiento y la autoproducción.

La intención de Holaluz es acompañar a sus clientes en la travesía hacia la consecución de un renovado modelo sostenible, pretendiendo que cada individuo sea capaz de administrar y disponer de su propia fuente de energía. La meta es conseguir que dichos clientes se transformen en prosumers, no en consumidores. Es un acrónimo compuesto por la unión de los conceptos productor (profesional o proveedor) y consumidor. Es un término que se usa en ámbitos realmente distintos, pasando por la agricultura, la informática, la industria y el sector de las aficiones.

En el marco de este objetivo estratégico, Holaluz ha logrado convertirse en la primera empresa eléctrica del continente europeo en obtener el certificado B Corp. Se trata de un prestigioso sello que atañe a una cifra superior a 2.400 entidades de 50 países diferentes. Su propósito es otorgar visibilidad a compañías que, además de proporcionar beneficios económicos, se encargan de desarrollar proyectos innovadores para maximizar su alcance en los empleados de manera positiva, sin olvidarse del medioambiente y de las comunidades donde desempeñan su labor. Cabe destacar que en mayo de 2018, Holaluz llegó a un importante convenio con Anpier, la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica, todo ello con el firme deseo de que sus más de 5.000 socios consiguiesen rentabilidad de unas condiciones realmente satisfactorias. El acuerdo implicaba dos aspectos muy destacados en la materia que estamos analizando: por un lado, la representación de plantas fotovoltaicas; por otro, los contratos de suministro eléctrico asociados a las instalaciones previamente mencionadas.

Gracias a este pacto, Holaluz logró afianzar su posicionamiento en el campo de las renovables, triplicando con ello su capacidad de incrementar la cantidad de clientes que decidían unirse a la empresa. Igualmente, la entidad es integrante de la Associação Portuguesa de Energias Renováveis (APREN), con la marcada finalidad de aumentar su presencia en la nación lusa. En dicho territorio posee una licencia para operar y ejecutar su amplio trabajo, por lo que se encuentra en proceso de desembarcar operaciones para ampliar su presencia en un país tan notable como Portugal.

La ronda A de financiación de Holaluz finalizó en febrero de 2016, momento exacto en el que Axon Partners consideró oportuna la inversión de 4 millones de euros en la compañía con el objetivo de acelerar exponencial, paulatina y progresivamente su crecimiento con el transcurso del tiempo. Hoy en día, la empresa está tratando de alcanzar un nuevo acuerdo para conseguir la entrada de capital internacional, especialmente para fomentar y potenciar el desarrollo de su proyecto. Hay que recalcar que en el curso anterior (2018), sus ingresos ascendieron hasta la nada desdeñable cifra de 180 millones de euros, concluyendo el ejercicio con un óptimo balance en lo que hace alusión a su ebitda (beneficio bruto de explotación calculado antes de la deducibilidad de los gastos financieros).

Una de las ciudades donde mayor presencia tiene Holaluz, como es evidente, es Madrid. La energía verde de la entidad se está extendiendo a pasos agigantados en la capital de España, donde la tecnológica centrada en el autoconsumo y la sostenibilidad ha multiplicado por dos su ritmo de progresión y crecimiento a lo largo del último año. Fue en 2018 el preciso instante en el que se hizo con el suministro de luz renovable para edificios municipales y equipamientos del Ayuntamiento de Madrid, sin pasar por alto la adquisición de sus organismos autónomos. La empresa registra actualmente una cifra que supera las 900 altas mensuales, englobando a finales del mes de mayo 35.400 clientes en la Comunidad de Madrid, un 56 % más que hace justo un año.

Carlota Pi, cofundadora y presidenta de Holaluz, destaca que para la empresa “ha sido todo un reto que estamos afrontando con éxito el ser uno de los principales suministradores de energía del Ayuntamiento de Madrid. Con ello, estamos demostrando que la energía verde es una opción perfectamente viable, tanto para pequeños consumidores como para grandes empresas u organismos”. También está liderando la implantación de autoconsumo en nuestro país. La nueva normativa está permitiendo que aumente el interés por la generación de energía para la utilización en los hogares, a lo que hay que añadir que, desde el mes de octubre de 2018, se derogó el denominado impuesto al sol.

Desde entonces, coincidiendo con la cancelación de dicho tributo, Holaluz ha recibido 10.126 peticiones presupuestarias para la implantación de paneles fotovoltaicos en todo el territorio nacional. “Semanalmente, recibimos 300 solicitudes de presupuestos y de estas acabamos materializando 20, una cifra que irá creciendo con el paso del tiempo porque dentro de 10 años tener una placa fotovoltaica para la producción de energía será lo habitual en los hogares españoles”, asegura Pi. El reto que se plantea la entidad es lograr la gestión de 1.500 instalaciones de autoconsumo antes de concluir el presente año, junto con el establecimiento de más de 500 de las mismas a finales de 2021.

Atendiendo a la información facilitada por la energética verde, cerró el ejercicio 2018 con 180.000 clientes repartidos por todo el mercado nacional, mientras que su previsión estima que llegará a los 350.000 prosumers antes de acabar el curso 2019. Esto implicaría un 94% más en comparación con el pasado año, una cuestión que demuestra el notable impacto y aumento que está obteniendo la compañía merced a su compromiso para garantizar un futuro sostenible en los diversos rincones del planeta.

Asimismo, no se puede obviar la trascendencia que juega el hecho de asentar su relación cimentada en la confianza con sus clientes, tanto los actuales como los que se irán incorporando próximamente. Una de las medidas que ha recibido una reacción muy positiva ha sido la presentación de la ‘Tarifa Justa’, que se ha convertido en la primera y única tarifa plana ilimitada de luz en España, al menos hasta la fecha. Conviene matizar que su comercialización arrancó a finales de 2018, permitiendo que los clientes sean capaces de conocer de antemano el importe que deberán abonar cada mes, algo que evita cualquier tipo de imprevisto o percance cuando reciben la factura de la luz.

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