Valonia: “Tierra de aguas”

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Remitido

Valonia, al sur de Bélgica, ofrece infinidad de atracciones ligadas al agua, en una región en la que se puede navegar por sus ríos, disfrutar de sus castillos y descubrir el curso fluvial del Lesse o los del Valle de Amblève, en el centro de las Ardenas.

Valonia, también conocida como Región Valona, es denominada “tierra de aguas”. No tiene acceso al mar, pero cuenta con una variada oferta turística y múltiples atractivos vinculados al líquido elemento. Uno de los puntos de agua más importantes son los lagos de Eau d’Heure, en las Ardenas, un espacio en el que se despliegan cinco embalses artificiales: Plate Taille, Féronval, Falemprise, Eau d’Heure y Lac du Ry Jaune. En conjunto suman unos 67 kilómetros de orillas, informa a Efe Valonia Bélgica Turismo

En este lugar es posible conocer el interior de la presa de Eau d’Heure por las galerías situadas a 20 metros bajo tierra, y el ascenso hasta su parte superior, llegando al ‘SkyWalk’, a 107 metros de altura, desde donde se puede disfrutar de unas vistas impresionantes de los lagos. En estos lagos se pueden practicar actividades como pesca, natación, kayak y canoa, además de disfrutar del denominado ‘Spin Cablepark’ o telesquí náutico, consistente en un cable elevado de 680 metros de largo accionado por un motor eléctrico con energía solar.

Las pequeñas embarcaciones como kayaks y canoas son ideales para navegar por los ríos valones, admirando paisajes presididos por castillos y peñascos, como los cursos fluviales de Lesse o los del Valle de Amblève, en el centro de las Ardenas. Allí se encuentra la Cascada de Coo, con una caída de 15 metros, el salto natural de agua más importante del país. Otra parada obligatoria son los cuatro ascensores hidráulicos para barcos del Canal du Centre, parte de las vías navegables belgas, considerados obras de arte de la ingeniería y que funcionan desde su construcción en el siglo XIX, siendo los mayores de su tipo en el mundo, compensando un desnivel de 73,15 metros.

Otra actividad acuática es el recorrido ecológico en barco eléctrico por los Jardines O de Nismes, pasando bajo unas pasarelas hasta el estanque donde se contempla el Castillo Licot. Además el visitante puede darse un relajante baño en las termas de Spa, histórica ciudad de donde proviene el término genérico ‘Spa’ que tiene 800 metros cuadrados de piscinas exteriores e interiores.

“La región valona se ha convertido en uno de los destinos favoritos para los ciclistas y cicloturistas de toda Europa gracias a sus circuitos BTT, Bike Parks, velódromos y vías señalizadas que atraviesan sus verdes, históricos y gastronómicos paisajes”, señala a Efe, Pierre Coenegrachts, director general adjunto de Valonia Bélgica Turismo.

“Hacer bicicleta de montaña en Las Ardenas por caminos de tierra o asfalto, en Houffalize o por Ourthe, son algunos de los circuitos para distintos niveles que llevan a los cicloturistas a través de montañas, castillos medievales, queserías y cervecerías, partiendo de ciudades como la capital Namur o la hermosa Dinant”, apunta Coenegrachts.

Aunque el queso y la cerveza son dos estándares culinarios deValonia, también cuentan con una gastronomía extensa, que incluye platos emblemáticos como el pastel de Gaume, el gofre de Lieja, la crepe doble de Binche o las chuletas en salsa Al’berduoille.

Tres de las principales rutas gastronómicas que descubren algunos secretos de la cocina valona transcurren por Namur y Dinant (producción de caracoles, fresas y avestruces), el centro del Brabante Valón (champiñones, tartas de queso, vainilla y frutas) y el Pays de Charleroi (cerveza, café y pan artesano)

Te puede interesar