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El presidente de facto del grupo Samsung, Lee Jae-yong, compareció hoy de nuevo ante un juez tras reabrirse su caso a cuenta de su rol en la trama de corrupción de “La Rasputina” surcoreana, lo que implica que este empresario podría acabar en prisión.

Lee se personó este viernes en el Alto Tribunal de Seúl para una primera vista y dijo a los medios “que lamentaba mucho haber generado malestar en mucha gente”, según recoge la agencia de noticias surcoreana Yonhap.