Hipoteca inversa para tu jubilación

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En los últimos años hay un producto financiero que ha ganado mucha popularidad. Se trata de un producto dirigido a un segmento de la población muy concreto, las personas mayores de 65 años, que les permite disfrutar de los ahorros generados a lo largo de su vida, aunque esos ahorros estén capitalizados en un producto no líquido, como es la propiedad de la vivienda.

El tópico de que en España no ahorramos para la jubilación no es cierto. Ahorramos, pero tenemos invertidos nuestros ahorros en una vivienda, como demuestra que más del 88% de los mayores de 65 años en España tengan una vivienda en propiedad

La hipoteca inversa o hipoteca revertida, que así se llama este producto financiero, es una operación diseñada para que el cliente disponga en dinero líquido de parte del valor de su vivienda (es decir, de sus ahorros), utilizando la propia vivienda como garantía. Como se trata de un producto financiero relativamente novedoso, aquí vamos a explicarte con claridad en qué consiste y cuáles son sus ventajas.

¿En qué consiste la hipoteca inversa?

Según el Banco de España, la hipoteca inversa “es un tipo de préstamo hipotecario dirigido a personas mayores de 65 años o que acrediten un grado de discapacidad igual o superior al 33% o dependientes que sean propietarios de una vivienda. Al contrario que en la hipoteca convencional, es el titular quien recibe del banco una cantidad a cambio del piso (normalmente en forma de renta mensual). Además de no perder la propiedad de su vivienda, podrá seguir utilizándola hasta su fallecimiento”.

Es decir, el cliente, que debe ser mayor de 65 años de edad, se garantiza que sigue disfrutando de su vivienda, puesto que mantiene el uso y la propiedad. La entidad financiera pone a su disposición una cantidad de dinero, que el cliente puede recibir bien mediante un pago único, en mensualidades o en una combinación de ambas posibilidades.

Llegado el fallecimiento, la vivienda pasa a ser propiedad de la entidad financiera, previa liquidación de las cantidades que el cliente haya recibida de la entidad tras la suscripción de la hipoteca inversa.

No obstante, el cliente siempre tiene la posibilidad de optar por cancelar anticipadamente la hipoteca inversa, en el momento en que lo estime conveniente. Hay que tener en cuenta que nunca deja de ser el propietario de la vivienda, y que la entidad financiera sólo puede exigir el préstamo a su fallecimiento. Además, los herederos siempre tienen la opción de cancelar la hipoteca y retener la propiedad del inmueble, devolviendo las cantidades dispuestas por el cliente (causahabiente).

La cantidad que abona la entidad depende de dos factores: de un lado, cuál sea la edad del cliente; de otro, el valor estipulado de la vivienda, que queda como garantía. De esta forma, cuanto mayor sea el valor de la vivienda y más edad tenga el cliente, el importe que este percibirá será mayor.  

¿Cómo se devuelve el préstamo?

En realidad, el importe que va recibiendo poco a poco (en caso de optar por un pago en mensualidades) es un préstamo que se garantiza con el valor de la vivienda. La obligación de devolver el préstamo (capital más intereses) se genera únicamente cuando el cliente fallece, y es entonces cuando los herederos y el banco proceden a la liquidación de la deuda. En un plazo de doce meses, pueden decidir cómo devolver el préstamo. Siempre tendrán varias opciones, y elegir la que más les convenga:

– pueden liquidar la deuda con su propio dinero y quedarse con la vivienda;

– pueden vender la vivienda, pagar la deuda y quedarse con la diferencia;

– pueden suscribir una nueva hipoteca para ir pagando la deuda.

La entidad financiera tiene un derecho real sobre el inmueble, es decir, una garantía de cobro de la deuda. Además, y como decíamos con anterioridad, hay que tener en cuenta que el cliente que suscribe la hipoteca inversa puede cancelarla anticipadamente, puesto que sigue siendo el propietario hasta que fallezca. De esta forma, siempre es el cliente, o sus herederos cuando haya fallecido, quienes mantienen el poder de decisión. Si quieren mantener la vivienda, pueden hacerlo optando por devolver el préstamo.

Otras ventajas de la hipoteca inversa

Además, la hipoteca inversa es un producto con un trato fiscal muy favorable, porque está bonificada por la Ley 41/2007. Esta norma establece que la hipoteca inversa está exenta del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, que no debe pagarse. No sólo eso. Además, las tasas de notario y Registro de la Propiedad son inferiores a las de un préstamo hipotecario normal.

La entidad financiera suele adelantar estos gastos a cuenta del préstamo hipotecario, de modo que el cliente sólo tiene que recibir el dinero, que como hemos señalado, puede recibir en un único pago, en mensualidades vitalicias, u optando por recibir una cantidad a tanto alzado y el resto en mensualidades.

La hipoteca inversa tiene una ventaja fundamental para el cliente: puede disfrutar de lo que ha ahorrado en vida, haciendo líquido el valor de la vivienda y aprovechando así su patrimonio inmobiliario. Al final, el cliente disfrutará del dinero que con tanto trabajo ganó durante su vida laboral, y sus herederos siempre tendrán la posibilidad de mantener la casa.

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