Cada vez menos españoles quieren trabajar en el sector público

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Redacción

El sector público ha ido perdiendo atractivo como empleador en los últimos años para los trabajadores españoles. Según una encuesta recogida en la Guía Laboral Hays 2020, el 13% de los españoles preferiría trabajar en el sector público si pudiera elegir, mientras que el año pasado el porcentaje llegaba al 21%, ocho puntos porcentuales más.

La opción preferida sigue siendo la gran empresa multinacional (para un 48% de los encuestados, dos puntos por encima del año anterior), seguida de las grandes empresas nacionales (14%), un segundo puesto que ocupaba la Administración Pública en 2019. A continuación, se sitúa el emprendimiento, la primera elección para el 13% de los encuestados, un porcentaje que ha crecido cuatro puntos desde el año pasado, mientras que el 12% restante se decantaría por una pequeña y mediana empresa (pyme), tres puntos porcentuales más que hace un año.

Salvador Sicart, Director de Hays Response en España, considera que el principal motivo de esta pérdida de interés por el sector público es que “a los trabajadores ya no les importa tanto si están en una empresa grande o con nombre porque lo que tiene más atractivo es el proyecto en sí”. “Cada vez más, la intención es tener recorrido a futuro y no estancarse en un funcionariado”, añade.

En este sentido, los encuestados que preferirían trabajar en grandes empresas señalan que los principales motivos son el desarrollo profesional y el tipo de proyectos y tareas, las mismas razones que destacan aquellos que emprenderían su propio negocio.

En cambio, quienes escogerían ser funcionarios valoran la seguridad laboral y el horario, mientras que los que se decantan por las pymes valoran el trato y el nivel de implicación.

“Los casos de éxito de las startups, que son muy notorios, hacen que muchos perfiles vean este tipo de empresas más atractivas, pese a que el sueldo es inferior y se exige una mayor dedicación que en otro tipo de compañías”, apunta Salvador Sicart. “Ser CTO (Chief Technical Officer) a los 28 años o tener acciones de una empresa que puede venderse por millones de euros son un atractivo aliciente para los empleados”, asegura el director de Hays Response en España.

Te puede interesar