El Banco de España cifra en 230.000 millones las necesidades de liquidez de las empresas españolas por el coronavirus

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Alfonso de la Mata

Un estudio elaborado por el Banco de España estima que las necesidades de liquidez de las empresas españolas provocadas por la pandemia del Covid-19 podrían superar los 230.000 millones de euros entre abril y diciembre.

Así lo concluye el informe ‘Las necesidades de liquidez y la solvencia de las empresas no financieras españolas tras la perturbación del Covid-19’, recogido por Servimedia, y elaborado a través de un ejercicio de simulación de las necesidades de liquidez de las empresas derivadas tanto de los posibles déficits generados por la evolución de la actividad de explotación como de las inversiones en activos fijos y los pagos asociados a las amortizaciones de deuda.

Según el estudio, la epidemia de Covid-19 está teniendo un impacto negativo sin precedentes sobre la actividad económica y, en particular, sobre los ingresos de las empresas, provocando que en algunos casos estos sean insuficientes para hacer frente a los pagos comprometidos.

El informe considera que con los programas de avales públicos para los créditos a las empresas podrían cubrirse cerca de las tres cuartas partes de dicho déficit.

Para financiar el resto, indica que las empresas podrían utilizar sus colchones de liquidez o recurrir a nueva deuda sin avalar.

En este sentido, destaca que, durante los últimos meses, las compañías con un mejor acceso al crédito han conseguido captar un volumen elevado de fondos sin recurrir a garantías públicas.

Por otra parte, valora que, a pesar de la caída sin precedentes de la facturación empresarial, un porcentaje no desdeñable de empresas (en torno a un 40%) habrían podido hacer frente a esta situación sin registrar déficit de liquidez ni experimentar un deterioro de su situación patrimonial.

No obstante, en el resto de las compañías, el 60%, el retroceso de la actividad habría llevado a elevar significativamente los niveles de vulnerabilidad financiera, haciéndolo con mayor intensidad dentro del segmento de las pymes y, especialmente, entre las empresas de los sectores más afectados por la pandemia, como los de turismo y ocio, vehículos de motor, y transporte y almacenamiento.

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