Cómo invertir en los tiempos del COVID-19

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Redacción

En Reino Unido, según cifras del Banco de Inglaterra, los depósitos en las cuentas bancarias por parte de las familias llegaron a la cantidad récord de 25,6 billones de libras esterlinas, durante el mes de mayo. Esta situación se ha repetido en países como España, donde según una encuesta elaborada por el Instituto BBVA de Pensiones, seis de cada diez españoles afirman que consiguieron ahorrar durante el confinamiento. Además, cerca de tres de cada diez de los encuestados (28%) declararon que sus comportamientos de ahorro e inversión van a cambiar como consecuencia de la crisis.

La incertidumbre provocada por la crisis de la pandemia afecta a todos los aspectos de la vida, incluidas las finanzas personales. Sin embargo, a pesar de que llegan nuevas tendencias de consumo, las fórmulas tradicionales de ahorro y diversificación de ingresos seguirán funcionando.

El giro hacia una mayor austeridad en el uso del dinero ha sido generalizado. “Las consecuencias económicas de la pandemia de coronavirus han hecho que los consumidores estén menos inclinados a gastar a nivel global ya que muchos esperan que los ingresos de sus hogares continúen disminuyendo en los próximos meses”, afirma este artículo del World Economic Forum. Este cambio de tendencia en los hábitos de consumo puede favorecer al ahorro, pero ¿hacia dónde es preferible canalizar el dinero que se va reservando? ¿Qué tipo de inversión es la más adecuada en una situación de incertidumbre como la actual?

Estas son las claves que conviene tener en cuenta a la hora de invertir en un contexto de crisis.

Nivel de aversión al riesgo

En el mundo de la inversión siempre hay que asumir un cierto grado de incertidumbre, pero ¿cuánto? La respuesta depende del nivel de riesgo que cada persona esté dispuesta a tolerar y los rendimientos que quiera obtener. Cuanta más rentabilidad se espere, mayor riesgo habrá que asumir.

El perfil del inversor se divide en tres categorías:

  • Conservador: no quiere perder mucho dinero, por lo que prefiere una exposición muy baja al riesgo, aunque eso signifique tener una cartera con un rendimiento limitado.
  • Moderado: asume con más tolerancia el riesgo y busca un equilibrio entre estabilidad y ganancias.
  • Arriesgado: quiere maximizar la rentabilidad de su inversión, por lo que asume una posición más arriesgada.

Antes de decantarse por uno u otro perfil, es necesario conocerse bien y analizar con realismo cómo se gestionaría a nivel personal un escenario poco favorable. “El problema es que tomamos nuestras decisiones sobre la tolerancia al riesgo y la asignación de activos fuera del contexto real”, afirma el asesor financiero Robb Engen en este artículo.

Estrategia a largo plazo

En momentos de crisis, según el Observatorio del Inversor de Andbank, es preferible no enfocarse en caídas a corto plazo y decantarse por el largo plazo para aumentar la rentabilidad. Sin embargo, una cartera de inversiones planificada a largo plazo no está blindada contra una de las palabras más repetidas en el mundo de la inversión: la volatilidad.

11:37

Durante el tiempo que dure la inversión, es aconsejable ir comprobando la evolución de los productos contratados y estar bien informado de los posibles vaivenes del mercado. Además, conviene tener siempre en cuenta que las buenas rentabilidades en el presente de determinados activos, no garantiza que seguirá siendo así en el futuro.

Diversificación

Es uno de los mantras de los inversores. La diversificación consiste en invertir el capital en distintos activos para minimizar el riesgo en caso de que uno de ellos no funcione como se tenía previsto. Una cartera bien diversificada permite participar en una gama más amplia de oportunidades de inversión y mejorar su rentabilidad. Este factor es aún más importante en tiempos de incertidumbre. “La diversificación ayuda a evitar pérdidas significativas en comparación con la inversión en un solo activo, que puede perder dinero”, explica este artículo del portal financiero Money Under 30.

Regularidad

Una vez que se ha optado por una cartera diversificada y acorde con el perfil de cada uno, es importante invertir en intervalos regulares. Dicha medida, “no solo imparte una buena disciplina de ahorro, sino que también puede aportar beneficios sustanciales”, explica M&G Investments en este artículo. “La inversión de una cantidad fija cada mes (con independencia de si los mercados pasan por buen o mal momento) puede ayudarle a evitar pagar demasiado por un activo cuando su precio ronda un máximo”.

Asesoramiento

Siempre es recomendable que las personas que quieran invertir sus ahorros, sobre todo en un contexto como el actual, busquen el apoyo de asesores financieros. “El servicio de asesoramiento ha de prestarse de acuerdo con las normas de conducta de los mercados de valores, en especial en lo relativo a la evaluación de la idoneidad de los instrumentos financieros que se recomiendan al cliente atendiendo a sus circunstancias, conocimientos y objetivos de inversión, a la claridad e información previa sobre los costes y los gastos asociados, así como a la necesidad de que cada recomendación conste por escrito o de manera fehaciente”, explica la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). De esta forma, el cliente podrá tomar las decisiones más adecuadas según sus circunstancias y perfil de inversor.

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