ATA exige alargar los ERTE hasta el 1 de abril de 2021 y bajar a la mitad el IVA de hostelería, turismo, cultura, peluquería y gimnasios

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Alfonso de la Mata

La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) pidió este lunes la prolongación de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) hasta el 1 de abril de 2021 y que se baje a la mitad el IVA de la hostelería, el turismo, la cultura, las peluquerías y los gimnasios en el marco de un decálogo de “medidas de emergencia” para salvar a las empresas y los empleos del colectivo.

La organización argumentó la necesidad de estas medidas en base a que el número de rebrotes y contagios “no deja de crecer en agosto” y a que eso supone el aumento de “las restricciones a la actividad y a la llegada de turistas”, así como un número mayor de “localidades bajo confinamiento”.

En este contexto, el colectivo lanzó un “SOS” en forma de un paquete de 10 medidas de aplicación “urgente” con vistas a un “otoño y un invierno muy duros” en el que se solicita la prórroga de las ayudas existentes hasta el 1 de abril de 2021, que se facilite liquidez al colectivo y que se impulse el consumo y la demanda para “amortiguar la caída de la actividad y evitar el cierre de empresas y autónomos”, señaló el presidente de ATA, Lorenzo Amor.

En ese sentido, además de pedir la prórroga de los ERTE y la reducción a la mitad del IVA en la hostelería, el turismo, la cultura, las peluquerías y los gimnasios, la organización también solicitó extender las líneas de liquidez del Instituto de Crédito Oficial (ICO) hasta el 1 de abril de 2021 y “prolongar el periodo de carencia hasta 24 meses”.

ATA también pidió una reducción, hasta el 1 de abril del año que viene, de la cotización en la cuota de aquellos autónomos con una caída de actividad igual o superior al 50% en el tercer trimestre de 2020 frente al mismo periodo de 2019 y una deducción fiscal para los autónomos y las empresas que hayan mantenido el nivel de empleo en 2020. Para los primeros vía Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y para las segundos, en el impuesto de sociedades.

A ello se suma la petición de prorrogar hasta abril el cese de actividad ordinario ‘especial’ (compatible con la actividad), el restablecimiento de la prestación extraordinaria por cese de actividad para todos los autónomos no beneficiarios de la ordinaria que se vean afectados por restricciones a su negocio debido a los rebrotes y alargar, también hasta abril, los aplazamientos automáticos de impuestos.

Además, ATA incluyó en su paquete de medidas urgentes la prórroga de los límites de módulos hasta 2022 y mantener la posibilidad temporal de renuncia a ellos durante 2021 y la creación de una red de mentores empresariales para la prevención de la quiebra y la reorientación de los negocios de autónomos mediante su digitalización y capacitación.

“Si la primera oleada de la pandemia se saldó con un millón de empleos menos, de los cuales 135.00 estaban bajo el paraguas de los autónomos, esta segunda oleada, sin duda, llevará a muchos autónomos al cierre y a los que son empleadores a tener que reducir plantilla (…), de aquí la importancia de estas 10 medidas”, agregó el presidente de ATA.

La organización recordo que el 26 de junio el Gobierno aprobó la prolongación de las ayudas para los autónomos y de los ERTE hasta el 30 de septiembre, un acuerdo por el que a los más de 1,5 millones de autónomos que se habían beneficiado de la prestación extraordinaria por cese de actividad se les concedía, de forma automática, la exoneración del 100% de la cuota de seguridad social en julio, del 50% en agosto y del 25% en septiembre.

Además, se ofrecía a aquellos autónomos que mantuvieran una caída en su actividad del 75% en esos meses poder solicitar la prestación por cese de actividad ordinario pero compatible con la actividad hasta el 30 de septiembre y se habilitaba una ayuda para los autónomos de temporada.

Acerca de estas medidas de finales de junio, ATA matizó que el contexto en el que se negociaron “ha cambiado drásticamente” dado que en ese momento “más del 90% de los autónomos había reiniciado su actividad” y se creía que la pandemia “daría una tregua al menos hasta octubre” para “poder compensar en verano parte del impacto económico” del Covid-19.

(SERVIMEDIA)

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