Investigadores españoles dudan de la vacuna rusa del Covid-19: “No tiene nada de científico”

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Alfonso de la Mata

Científicos españoles dudan de la efectividad de la vacuna contra la pandemia por Covid-19 que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, asegura que ha probado con éxito en 38 personas, entre ellos su propia hija. Consideran que es “peligroso, irresponsable y da mala imagen al resto de vacunas” que se están desarrollando.

Así lo aseguró a Servimedia Salvador Macip, médico e investigador de la Universidad de Leicester (Inglaterra) y de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), y autor de ‘Las grandes epidemias modernas’ (Destino), reeditado recientemente.

Macip señaló que el antídoto de los rusos “iba un poquito por detrás” de los demás y que el anuncio de Putin no es más que “un golpe de efecto”. “Es absurdo interpretar la búsqueda de la vacuna como un orgullo nacional, es un trabajo conjunto”, protestó, porque la información para hallar una vacuna para el coronavirus “ha fluido por todo el mundo”. Además, considera que “ser la primera que llega al mercado no implica que sea la que funcione mejor”.

En su opinión, la gran esperanza hay que ponerla en la segunda generación de vacunas, en los alrededor de 160 proyectos en los que se trabaja en todo el mundo y que “seguro que son mejores que las primeras”, pero que no se podrán suministrar en la población hasta al menos dentro de cuatro años. Antes, no obstante, las cinco o seis que vayan saliendo serán “suficientemente buenas” para frenar el Covid-19.

“El anuncio de Rusia no tiene nada de científico, es lo que ocurre cuando la política pasa por delante de la ciencia. No lo recomendaría a nadie hasta que no pase las pruebas necesarias, las de fase tres”, recalcó.

Las mismas dudas compartió con Servimedia el doctor José Luis Pérez Sáenz, miembro de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc) y especialista en microbiología clínica. Pérez Sáenz hizo hincapié en que es “enormemente atípico” que no se hayan publicado los resultados de la vacuna anunciada por el presidente de Rusia.

“Caben todas las dudas de aquello que no se ha hecho público para ser analizado”, aseguró, y añadió que, hasta ahora, tanto los investigadores chinos, los americanos como los de la Universidad de Oxford publicaron sus datos, por lo que los resultados de esta vacuna “se los creerá quien lógicamente tenga acceso a la información, que no es la comunidad científica”.

FASES

Según explicó el profesor Macip, en todo proyecto de vacuna, tras las pruebas de laboratorio, donde se ve “cómo reacciona la vacuna a nivel celular”, se pasa a las pruebas clínicas, que tienen tres fases.

Así, primero se probará en un grupo “muy pequeño” de voluntarios, “normalmente sanos” y “con dosis bajas”; en la fase dos, se suministra “a unas cuantas decenas de voluntarios, y se ven efectos secundarios y se ve si el fármaco es seguro”; y en la tercera fase, hay que probarla en “el máximo de personas que se pueda, de forma controlada y con placebos”. Macip habla, para esta fase que se habrían saltado los rusos, de testar la vacuna en unas 20.000 personas.

No obstante, lograr una vacuna que funcione no sería suficiente para erradicar la Covid-19, según el autor de ‘Las grandes epidemias modernas’. Desde su perspectiva, para alcanzar la denominada inmunidad de grupo, el porcentaje “ideal” sería con la vacunación del 90-95% de la población, “pero se está discutiendo que incluso con un 40% se frenaría mucho la propagación del grupo”. “Para empezar a tener tranquilidad habrá que vacunar a la mitad”, realidad que en determinados países tardará en llegar porque no todos tienen recursos o capacidad para generar una vacuna nueva.

ESPAÑA, TARDE

Es el caso de España, según el profesor de las universidades de Leicester y la UOC, a pesar de que “parece que se ha implicado en la vacuna americana”, de la que se va a encargar del envasado, “que no es trivial”. No obstante, no ha quedado muy claro si tendrá prioridad para esta vacuna”, ya que Estados Unidos defienden su política de ‘American first’.

“No he visto ningún acuerdo concreto”, apuntó Macip, que indicó que la mayoría de los países que se están posicionando en esta carrera por la vacuna del Covid-19 se reservan la propia y, además, compran la que están desarrollando otros, con otra tipología diferente. “España no está haciendo nada parecido. Puede que llegue tarde”, advirtió.

El investigador también apuntó a que aún “hay agujeros negros” en los posibles remedios al coronavirus, pues “todos los escenarios son posibles”, que haga falta una dosis de recuerdo, que la vacuna dure años o apenas unos meses. “Por ejemplo, las vacunas de la gripe hay años que funcionan bien y otros años no tan bien”, comparó.

(SERVIMEDIA)

Te puede interesar