La presidenta de Adif “lamenta” la caída al río Sil de los dos vagones del tren de mercancías descarrilado en Sobradelo

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Alfonso de la Mata

La presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, aseguró este miércoles que “lamenta” la caída al cauce del río Sil que tuvo lugar el 5 de agosto de dos vagones del tren de mercancías que descarriló en Sobradelo (Ourense) el 28 de julio y señaló que “como gallega que conoce el valor ambiental de la zona” comprende la preocupación que ha producido el suceso.

Pardo de Vera supervisó personalmente este miércoles los trabajos de reparación de la infraestructura ferroviaria y de recuperación del entorno natural en Sobradelo, así como el operativo desplegado durante la última semana por Adif y Renfe para recuperar los cuatro vagones afectados por el descarrilamiento, especialmente los dos que estaban ubicados en el talud y en la ribera del Sil.

La presidenta de la entidad pública destacó la “gran complejidad técnica” que implicó la recuperación de los vagones por la distancia de la vía al vagón situado en la orilla, el peso del mismo, el tamaño máximo de las grúas que se podían emplear y el entorno natural donde se desarrolló el operativo, “que ha obligado a emplear medidas de protección ambiental, como barreras de contención de residuos en el río o medidas antiincendios”.

Adif aseguró que en la operación de retirada de los vagones, “ejecutada de forma satisfactoria”, se han adoptado todas las medidas necesarias de protección del medioambiente y de prevención de riesgos laborales.

El administrador de infraestructuras ferroviarias también indicó que está esperando la verificación por parte de las autoridades medioambientales competentes de esta operación y subrayó que se pudo comprobar que las cajas de grasa de los vagones “no han sufrido daño o desperfecto alguno, por lo que no se ha producido ningún tipo de filtración” al medioambiente.

“En este sentido, como ha declarado el presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS), el impacto en el lecho fluvial ha sido mínimo”, agregó Adif, que analizará y promoverá, con la supervisión y aprobación de la CHMS, las medidas de restauración del entorno necesarias para su completa recuperación al estado previo al descarrilamiento.

La entidad pública hizo además hincapié en que mantiene abierta una investigación interna para conocer “todo lo sucedido” y analizar el funcionamiento de sus protocolos de actuación en las maniobras de encarrilamiento de 11 vagones del tren operado por Renfe Mercancías que descarrilaron el 28 de julio en Sobradelo y causó “importantes daños en la línea León-A Coruña”.

“Adif está analizando a fondo todas las acciones efectuadas durante la retirada del material descarrilado, en las que también participó Renfe, a través de Renfe Mercancías, como titular del tren, y a través de la empresa Renfe Fabricación y Mantenimiento, que realizó las labores materiales de encarrilamiento del tren”, agregó la entidad pública.

En ese sentido, se están documentando todas las circunstancias que condujeron a la caída de los vagones, teniendo en cuenta que, según Adif, “en las actuaciones de encarrilamiento han primado siempre la seguridad y la salud de los trabajadores, que podía verse comprometida por las condiciones de inestabilidad y por la situación en que se encontraba el material siniestrado”.

“Una vez se disponga de todos los datos, se determinarán, en su caso, las responsabilidades pertinentes”, añadió Adif, que también revisará sus protocolos para mejorar los controles y reforzará los que tiene con el resto de operadores ferroviarios para que “esta situación no vuelva a repetirse”.

Por otro lado, Adif aseguró que seguirá colaborando con todas las administraciones públicas competentes (Xunta de Galicia, CHMS y Fiscalía) que están tramitando diferentes procedimientos que afectan a este suceso y manifestó que espera que se resuelvan cuanto antes y que se “valore positivamente la rápida y adecuada acción para revertir los efectos de la caída de los vagones”.

Además, el administrador de infraestructuras ferroviarias está analizando proponer al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana una modificación normativa que suponga un javiercambio en las condiciones en que los operadores prestan su servicio.

Según explicó, el objetivo es que este sea más respetuoso con el medioambiente y exista una cobertura específica con un seguro de responsabilidad civil para daños ambientales que puedan ocasionar los operadores ferroviarios.

(SERVIMEDIA)

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