2019 fue uno de los tres años más cálidos jamás registrados en la Tierra

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Redacción

El año pasado fue uno de los tres más cálidos jamás registrados en la Tierra desde que las series históricas de temperaturas superficiales comenzaran a mediados del siglo XIX, con una media de entre 0,44 y 0,56 grados por encima del promedio del periodo de referencia comprendido entre 1981 y 2010, según el conjunto de datos utilizado en un nuevo informe internacional.

Así se recoge en el informe ‘Estado del Clima en 2019’, dirigido por los centros nacionales de información ambiental de la agencia estadounidense NOAA (Administración Nacional Atmosférica y Oceánica). Esta publicación internacional revisada por pares se publica cada verano.

La 30ª edición de este informe, de 435 páginas y publicado en el ‘Boletín de la Sociedad Americana de Meteorología’, está basado en las contribuciones de más de 520 científicos de más de 60 países.

El informe, recogido por Servimedia, incluye información a partir de decenas de miles de mediciones múltiples de conjuntos de datos independientes, con lo que proporciona una actualización detallada de los indicadores globales del clima, fenómenos meteorológicos notables y otra información recopilada por estaciones e instrumentos ambientales ubicados en la tierra, el agua, el hielo y el espacio.

Los indicadores climáticos del informe muestran patrones, cambios y tendencias del sistema climático global en temperaturas en la atmósfera, el océano y la tierra; varios tipos de gases de efecto invernadero, las nubes, el nivel del mar, la salinidad oceánica, la extensión del hielo marino y la cubierta de nieve.

RÉCORDS

La Tierra vivió en 2019 otro año en que se desafiaron o se rompieron récords de los principales indicadores del cambio climático, ya que fue uno de los tres más cálidos jamás registrados y los gases de efecto invernadero alcanzaron sus niveles más altos, por ejemplo.

Así, el año pasado continuó la tendencia de calentamiento del planeta, con una temperatura superficial de 0,44 a 0,56 grados por encima del promedio entre 1981 y 2010.

La NOAA y la NASA sitúan 2019 como segundo año más caluroso de siempre, sólo por detrás de 2016, mientras que Met Office (la oficina meteorológica del Reino Unido) lo ubica en el tercer puesto, por detrás de 2016 y 2015. Los seis años más cálidos son precisamente los seis últimos, desde 2014.

Cada década desde la de 1980 ha sido sucesivamente más cálida que la anterior, con la última (de 2010 a 2019) con 0,2ºC más calurosa que la de 2000 a 2009.

Además, el año pasado marcó un nuevo récord histórico de concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, como el dióxido de carbono (CO2), el metano y el óxido nitroso. El CO2 tuvo una concentración media de 409,8 partes por millón (ppm), lo que supone 2,5 ppm más que en 2018 y la cantidad más alta tanto del registro moderno, que comenzó hace 61 años, como en creados a partir de muestras de núcleos de hielo, que datan de hace 800.000 años.

Otro récord fue el aumento del nivel del mar (8,76 centímetros más que la media desde 1993, cuando comenzó el registro de altímetro por satélite). Ese fenómeno ha ido incrementándose consecutivamente en los últimos ocho años y en 24 de los últimos 25 años. El nivel global del mar sube a un promedio de 3,2 centímetros por década. Ello se debe al derretimiento de glaciares y capas de hielo, junto con el calentamiento de los océanos.

La temperatura de la superficie del mar estuvo cerca del récord, ya que fue la segunda más alta nunca registrada, sólo por detrás de la de 2016, año marcado por el fenómeno de ‘El Niño’.

El Ártico y la Antártida también estuvieron cerca del récord anual de calentamiento. La temperatura media anual del aire en la superficie terrestre del Ártico fue la segunda más alta en 120 años, sólo por detrás de la de 2016. Y el año pasado resultó ser también el segundo más cálido en la Antártida desde que en 1979 comenzaran los registros en ese continente, por detrás de 1980.

Los glaciares de montaña perdieron masa por 32º año consecutivo y las temperaturas de los lagos estuvieron por encima de la media a largo plazo, y las del permafrost siguieron aumentando. El año pasado hubo episodios excepcionales de incendios forestales en Australia, la Amazonía, Indonesia y partes de Siberia.

(SERVIMEDIA)

Te puede interesar