La confianza del consumidor vuelve a caer en agosto y se hunde a niveles de la crisis de 2008

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Gabriel González-Andrío

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC), que publica el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), volvió a experimentar una nueva caída en agosto y se sitúo en 49,9 puntos, 3,2 puntos por debajo del mes anterior.

Este nuevo descenso del indicador se debe a la bajada de 0,4 puntos de la valoración de la situación actual, y a la caída de las expectativas, que descienden 5,9 puntos.

En conjunto, desde febrero de este año el ICC ha disminuido un 41,7%, con un descenso del 60,8% del Índice de Situación Actual y una pérdida del 26,5% en el Índice de Expectativas.

En estos momentos, tanto el ICC como la valoración de la situación actual y las expectativas tienen valores muy similares a los obtenidos en 2012 y primeros meses de 2013 y también a los que se dieron en 2008 y principios de 2009, que son los valores más bajos de la serie hasta el momento.

En relación con el mes de agosto del año anterior, el ICC desciende 36,1 puntos, con una pérdida en términos absolutos para la valoración de la situación actual de 53,4 puntos y una bajada menor en el caso de las expectativas de 18,8 puntos.

En términos porcentuales, el perfil de la evolución registrada es prácticamente idéntico, con un descenso del ICC de un 41,9% como resultado de la pérdida del 64,2% en la valoración de la situación actual y de la caída del 21,1% en las expectativas.

Expresado en tasas de variación, en este mes de agosto el ICC respecto al pasado mes de julio disminuye un 0,06 en términos absolutos, un 6% en porcentaje, mientras que la tasa interanual retrocede un 41,9% con relación al mismo mes de agosto de 2019.

SITUACIÓN ACTUAL

El índice de valoración de la situación actual alcanza en agosto los 29,7 puntos, con un descenso de 0,4 puntos en relación al obtenido el pasado mes de julio. Este descenso se debe a la evolución negativa de las valoraciones de sus tres componentes: la valoración de la situación económica actual ofrece un descenso de -0,1 puntos, mientras que las valoraciones del mercado de trabajo y de los hogares tienen una pérdida igual de -0,5 puntos.

Tanto el dato de valoración de la situación económica actual, 8,9 puntos, como la valoración del mercado de trabajo, 14,6 puntos, son de las peores valoraciones obtenidas hasta este momento, junto con las que se obtuvieron a finales de 2008 y principios de 2009 y finales de 2012.

En relación con los datos de agosto de 2019 la evolución es muy negativa en todos sus componentes. La valoración de la situación económica desciende 63,5 puntos con relación a la de hace un año, las opciones que ofrece el mercado de trabajo se valoran en 66,2 puntos por debajo del valor de hace un año y la situación en los hogares desciende de manera más limitada, -14,6 puntos en los últimos doce meses. Si analizamos la evolución en términos relativos, las diferencias son todavía más llamativas: desde agosto de 2019 la valoración de la situación económica general desciende un 87,7%, la valoración de las posibilidades del mercado de trabajo ha bajado un 81,9%, mientras que la valoración respecto a la situación de los hogares cae un 31,6%.

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