David contra Goliat en la publicidad española

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Gabriel González-Andrío

Los grandes grupos publicitarios (WPP, Omnicom, IPG, Dentsu Aegis) han dado órdenes estrictas de aligerar sus estructuras en sus redes de agencias. Según parece, la aparición del Covid-19 y sus consecuencias ha sido una buena “excusa” para renovar sus equipos de alta dirección y aligerar las plantillas en general.

Muchas de estas multinacionales, que como cualquier empresa no tienen ni corazón ni memoria, han dado órdenes estrictas de paralizar los procesos de contrataciones, recortar cualquier gasto (comidas, transporte, sueldos, etc) y despedir a todos aquellos directivos senior que hayan superado los 50 años de edad. Algunas agencias como McCann Worldgroup -líder del mercado publicitario español desde hace años- vive momentos de turbulencia y están en un proceso de reestructuración total.

La búsqueda de ahorro de costes a corto plazo y la presión de los accionistas han podido ser dos argumentos de peso de estas corporaciones para ajustar sus plantillas a la situación actual. Esta oleada de despidos (al parecer, todos de “mutuo acuerdo”) ha provocado nerviosismo entre los profesionales de las principales agencias (creativas y de medios). Parece que las listas negras aún no han terminado y todavía quedan cambios en no pocas compañías.

Estos despidos están suponiendo el fin de toda una generación de publicitarios que ahora tendrán que buscarse la vida en medio de una crisis que nadie sabe cuándo terminará. De hecho, no son pocas las agencias independientes que se han fundado en los últimos años como consecuencia de estos despidos.

Pero la salida de cada directivo es solo un primer paso porque luego llega la negociación de cada despido, la indemnización (en no pocos casos, millonaria), y aquello se convierte en una lucha descarnada entre David y Goliat. Pero con una diferencia, aquí Goliat no es tan fácil de vencer y no todos tienen los recursos (despacho de abogados de referencia), el tiempo y sobre todo el dinero para afrontar una batalla desproporcionada.

 

 

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