Tarjetas virtuales prepago, la alternativa que ofrecen Banco Santander y Openbank para hacer compras seguras por Internet

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Redacción

Si bien el sector financiero trabaja de manera permanente en ofrecer protocolos y pasarelas de pago ciberseguras, al momento de comprar por Internet siempre se puede obtener un plus en seguridad, sobre todo cuando no se confía al 100% en la página web de compra. Para muchos, aún se generan dudas al momento de realizar estas transacciones digitales, especialmente cuando se deben proporcionar los datos de la cuenta corriente o los de la tarjeta. Para minimizar este riesgo, Banco Santander y Openbank ofrecen tarjetas virtuales prepago, diseñadas para este hábito, que permiten comprar con confianza y a su vez controlar los gastos.

El panorama del comercio electrónico en España muestra datos significativos. Según el Estudio Anual de eCommerce 2020 de la asociación IAB Spain, en la actualidad 7 de cada 10 internautas compra online, lo que se traduce en 22,5 millones de españoles entre los 16 y 70 años que adquiere productos y servicios a través de canales digitales. La frecuencia de compra online es de 3,5 veces al mes, con un gasto medio por compra de 68€. Estas cifras se dispararon en España en el periodo de confinamiento derivado de la Covid-19, que incrementó la compra online: durante los 3 meses de aislamiento, cada comprador realizó de media 7,4 compras con un gasto promedio de 96€.

Las previsiones indican que el auge de las compras online seguirá en aumento, por lo cual Banco Santander ofrece la tarjeta virtual prepago e-Cash, que es exclusiva para este tipo de transacciones. Proporciona mayor seguridad en las compras online, ya que se carga con el importe exacto que se necesita.

La principal diferencia con una tarjeta debito es que esta tarjeta tipo monedero no está asociada a una cuenta bancaria como las tarjetas de débito, y su saldo está desvinculado de una cuenta bancaria. Sin embargo, tiene un límite en los fondos que se pueden utilizar y debe recargarse cuando se agotan. Por lo cual también ayuda al control de gastos. La tarjeta E-Cash del Santander es gratuita el primer año. En caso de que se realicen un mínimo de tres compras anuales, no se tendrá ninguna comisión de mantenimiento de la tarjeta (En caso contrario la comisión de mantenimiento será de 9€).

Recargar esta tarjeta virtual es gratuito y sencillo (con un importe mínimo 6€ y máximo 1.650€), y se puede realizar en cualquier cajero automático de la red de Santander en España, con una tarjeta de débito o crédito. También, a través de los servicios de banca telefónica del Banco, de la Banca online Santander, de la App móvil o en cualquier oficina de la entidad.

Esta tarjeta especialmente creada para comprar por internet cuenta con el Servicio de Comercio Electrónico Seguro (CES) para autorizar las compras online a través de un código que envía la entidad al teléfono móvil asociado a la tarjeta y con un Seguro de Accidentes de hasta 120.000€ sin coste adicional concertado con Santander Seguros y Reaseguros.

En el caso de Openbank, la filial digital de Grupo Santander ofrece la tarjeta prepago ecommerce, una solución 100% digital y gratuita para las compras online, que se puede recargar desde 0,01€ hasta con 3.000€, al instante desde la web y app. Además, incluye seguro de accidentes gratis y sin comisiones por compra en cualquier divisa.

Aunque estas tarjetas no se van a tener nunca en formato físico, sí dispondrán de la información que habitualmente tienen impresas como el nombre, el número, fecha de caducidad y el código de seguridad. Estos datos serán los que se usen en las transacciones online. Lo interesante es que como no están vinculadas de manera directa a los productos financieros del cliente, si alguien consiguiera robar los datos de la tarjeta, solo podría acceder a los fondos limitados que se han cargado.

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