Por una España digital

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Borja Carrascosa

El mundo es digital y la digitalización se ha convertido en el flotador de la economía ante la tempestad. La pandemia ha demostrado que aquellas empresas e instituciones -públicas y privadas- que más han avanzado en la implementación de las nuevas tecnologías son hoy más fuertes y más resistentes ante los desafíos. Más resilientes, por utilizar el término más de moda en el panorama corporativo.

El progreso tecnológico ha pisado el acelerador. Ya ha dejado -y dejará atrás muchos negocios y modelos de generación de ingresos que no han querido, no han sabido o no han podido digitalizarse. En este entorno, Capital ha querido acercarse a las asociaciones que más apuestan por el desarrollo tecnológico para conocer la visión, las perspectivas y las medidas que podrían situar a España como una referencia en el desarrollo digital.

España es un país de pymes, eso no es nuevo. Este colectivo representa el 97,2% de todas las empresas que hay en España, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Si el país quiere avanzar en su proceso de digitalización, esta transformación debe incluir a las sociedades que forman este colectivo. Aún queda mucho camino por recorrer.

Según destaca Pedro Mier, presidente de Ametic -la patronal de la industria tecnológica digital en España-, “las pymes españolas están poco digitalizadas, solo el 50 % está inmersa en procesos de digitalización”. Los frenos Este déficit en el ámbito tecnológico impacta en otros objetivos, y Mier también detecta otro problema: la falta de ambición y de autoestima.

En su opinión, “cuando la empresa española lanza un producto, rara vez lo hace con el objetivo de conquistar el mercado mundial. Esta visión global sí la vemos, por ejemplo, en compañías norteamericanas. Eso impacta en el tamaño y en la internacionalización, y es un freno al crecimiento”. Mier también añade que “somos muy buenos, pero nos cuesta creérnoslo”. A la falta de ambición se suma el déficit detectado en cuanto al respaldo financiero para las iniciativas emprendedoras.

Según destaca DigitalES, la Asociación Española para la Digitalización que preside Eduardo Serra, España “carece de los vehículos para la financiación de las startups tecnológicas en todas las fases de crecimiento de una empresa. No hay capital riesgo específico que acompañe a las startups en todas sus fases. Y es fundamental, por ello, madurar mecanismos de financiación de venture capital. Desde capital semilla, fase temprana, crecimiento, expansión y salida o venta de la empresa”.

La gran empresa, que siempre ha contado con más recursos y acceso a financiación que las pymes, también sufre trabas en este proceso. Según DigitalES, “a las grandes empresas les cuesta mucho actualizar y modernizar sus sistemas. Esa falta de agilidad hace que no consigan adaptarse tecnológicamente a todas las necesidades actuales. España es un país en el que es necesaria una mayor proactividad”. La otra batalla del ámbito digital es la educación en nuevas tecnologías.

Según Pedro Mier (Ametic), “tenemos un problema de falta de talento formado en capacidades digitales. La estrategia de formación requiere realizar mayores esfuerzos”. Las palancas del crecimiento DigitalES discrepa de la opinión de Ametic y resalta que “nuestro país dispone del talento y capacidad en cuanto a capital humano. Tenemos buenos ingenieros, técnicos y profesionales del sector tecnológico, con sueldos muy competitivos”. Esto supone una ventaja competitiva, señala la asociación. En plena “carrera” por liderar la transición al 5G, España cuenta con la red de fibra mejor dotada de Europa.

 

Este es un extracto de la entrevista completa que encontrarás en el número de diciembre de la Revista Capital, ya disponible en tu kiosco o en Zinio.

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