El tesoro reduce su estrategia de financiación y la fija en 100.000 millones de euros

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Europa Press

El Tesoro Público ha reducido en 10.000 millones de euros su previsión inicial de una emisión neta de deuda pública de 110.000 millones recogida en los Presupuestos de 2020, fijándola en 100.000 millones de euros, un 9% menos que en 2020, por la mejor evolución de los ingresos el año pasado, si bien prevé una emisión bruta de deuda récord de 289.138 millones de euros, un 4,4% más que el ejercicio pasado.

Así lo ha anunciado el secretario general del Tesoro y Financiación Internacional, Carlos San Basilio, en la rueda de prensa telemática para presentar la Estrategia de Financiación del Tesoro para 2021, que contempla una reducción de la emisión de 110.000 millones de euros inicialmente prevista en los Presupuestos, tal y como avanzó ya ayer la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y para la Transformación Digital, Nadia Calviño.

En concreto, se reduce en 10.000 millones de euros la emisión neta de deuda inicialmente prevista, hasta los 100.000 millones, un 9% menos respecto los 109.922 millones con los que cerró 2020, mientras que la emisión bruta se situará en el récord de 289.138 millones, un 4,4% más respecto los 277.059 millones del año pasado, debido a que aunque el déficit bajará este año, el nivel de deuda acumulada obliga a refinanciar más vencimientos cada año.

A medio y largo plazo, la emisión bruta será de 184.380 millones, un 0,5% más que el año pasado, y la emisión neta de 90.000 millones, un 8,6%; mientras que la estrategia del Tesoro contempla 104.758 millones de emisión bruta en letras este año, un 11,9% más, y una neta de 10.000 millones, un 12,5% menos.

San Basilio ha explicado que la evolución de la caja de Tesorería del Estado ha sido algo mejor de lo previsto a pesar de que se redujo el número de emisiones, al haber un comportamiento “algo” mejor de los ingresos y un comportamiento no tan exigente por el lado de los gatos respecto a las estimaciones, por lo que en diciembre se constató que 2021 se podría afrontar con una menor exigencia de emisiones al disminuir las necesidades de financiación.

Los 10.000 millones de euros menos de exigencia de emisión “cumplen el principio de prudencia” y es una previsión “particularmente prudente”, según San Basilio, que ha apuntado que con una evolución “razonable” de la marcha económica en un entorno de “marcada incertidumbre”, cree que “lo normal” es que si hay nuevas reducciones a lo largo del ejercicio sean a la baja.

FONDOS EUROPEOS Y EMISIÓN DE BONO ‘VERDE’ DESPUÉS DEL VERANO

Además, ha indicado que se ha tenido en cuenta la financiación de algo más de 11.325 millones previstos del mecanismo del SURE este año, así como los 27.000 millones de los fondos europeos del Mecanismo ‘React-EU’, contando con 7.000 millones de anticipo, por lo que si se produjesen ingresos superiores permitiría reducir las emisiones.

En este punto, ha precisado que los ingresos no van a depender de la UE ni las emisiones del Tesoro, sino que las subastas mantendrán su estructura habitual reforzando la actividad hasta lo que era “habitual” hasta el año pasado.

Dado el mayor número de fuentes de financiación, la ejecución del
programa de financiación requerirá de una mayor flexibilidad para
adaptarse a la evolución de las necesidades, ha dicho.

Además, ha avanzado que el Tesoro Público realizará en 2021 su primera emisión de un bono ‘verde’, previsiblemente en el tercer trimestre, con una referencia a 20 años y una primera sindicación con la que captará entre 5.000 y 10.000 millones de euros. Después se realizarán subastas adicionales para que alcance el nivel de liquidez del resto de bonos del Estado.

La Estrategia de 2021 contempla la realización de 48 subastas ordinarias de letras y de bonos y obligaciones del Estado, recurrir nuevamente a las sindicaciones bancarias para la emisión de determinadas referencias de obligaciones y emitir deuda mediante colocaciones privadas, que se ejecutarán en la medida en que contribuyan a la diversificación de la base inversora.

El organismo prevé continuar este año con su programa de Bonos y Obligaciones indexados a la inflación europea, que en sus seis años de vigencia n ha acumulado un volumen total de 60.953 millones de euros, lo que supone el 5,37% del total de la deuda del Estado en circulación y convierte a España en uno de los emisores de referencia en este mercado, junto con Francia, Italia y Alemania.

Todo ello permitirá financiar el déficit del Estado o la Seguridad Social, a la que prevé realizar un nuevo préstamo de 14.000 millones de euros,

2020, UN “AÑO EXCEPCIONAL” POR LA CRISIS

Respecto a 2020, ha explicado que fue un “año excepcional” tras tener que revisar en tres ocasiones sus previsiones como consecuencia de la crisis del coronavirus (en mayo, octubre y al cierre de ejercicio), hasta cerrar con una emisión neta de 109.922 millones de euros, frente a los 32.500 millones previstos inicialmente y los 130.000 millones calculados en mayo, así como una emisión bruta de 277.059 millones de euros, muy superior a los 196.504 millones de euros estimados en un principio.

De esta forma, la emisión neta se situó cerca de la emisión neta récord de 116.000 millones del año 2009 y rompe la tendencia descendente de emisión de los últimos años.

En todo caso, San Basilio ha destacado que se ha reducido el coste medio de deuda desde el 0,23% al 0,18% de coste de emisión promedio, acelerando el ritmo del coste de la deuda en circulación, bajando del 2,19% al 1,86%, siendo compatible con un alargamiento de la vida media, que aumentó ligeramente de los 7,55 años a 7,75 años, estimando que suba a 7,8 años este año.

La reducción del coste ha sido posible porque más de la mitad de la deuda emitida por el Tesoro, el 51,2%, se ha adjudicado a tipos negativos, con mínimos históricos en prácticamente todas las referencias y subastando un bono a 10 años a un tipo de interés negativo por primera vez en la historia.

AHORRO DE 2.255 MILLONES EN INTERESES PERO LA CARGA AUMENTARÁ UN 40%

A su vez, las mejores condiciones de financiación han permitido que la carga financiera del Estado se haya seguido reduciendo y se haya obtenido un ahorro en el pago de intereses de 2.255 millones de euros respecto a 2019.

La carga financiera ha sido de 22.091 millones de euros en términos de contabilidad nacional y ha continuado reduciéndose su peso como porcentaje del PIB, que ha caído desde el 3,5% en 2013 hasta algo menos del 2%. Para este año se augura una carga financiera de 31.000 millones, un 40% más.

En cuanto a la composición de la cartera, hubo bastante “estabilidad” en el lado de no residentes (participación del 45,1%), un ligero aumento de la del Banco de España (26,5%) y una ligera reducción de las tenencias de residentes (28,4%).

Por último, respecto a la ratio de deuda pública ha indicado que está previsto que en 2021 se reduzca hasta el 118,8% del PIB, frente al 120% del PIB que calcula que cerró 2020, y ha apuntado que habrá que asumir la consolidación presupuestaria “en su momento” cuando se registre la recuperación, siendo fundamental que el margen presupuestario de 2020 y 2021 con un mayor déficit se destine a partidas generadoras de crecimiento.

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